La institución educativa atraviesa uno de sus momentos más delicados. Padres denunciaron que algunos alumnos fueron informados de que este lunes sería su último día de clases, mientras crece la incertidumbre por la continuidad del establecimiento.
La crisis del Colegio Carson de Río Cuarto sumó un nuevo capítulo en las últimas horas. Un grupo de familias recibió una comunicación en la que se les notificó que ese sería el último día de clases para sus hijos, lo que profundizó la preocupación por el futuro de la institución.
La situación derivó en una concentración de padres frente al edificio escolar durante la mañana del lunes, donde reclamaron respuestas por parte de las autoridades. Según manifestaron, el establecimiento funciona con una dotación mínima de personal y sin precisiones sobre cómo continuará la actividad académica.
El conflicto se desarrolla en un contexto de fuerte deterioro institucional. De acuerdo con los planteos realizados por las familias, varios docentes no perciben sus salarios desde abril y el colegio pasó de tener alrededor de 150 estudiantes a apenas 29 alumnos en la actualidad.
Carson funciona desde 2016 con una propuesta educativa alternativa, basada en un enfoque personalizado inspirado en la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, el aprendizaje por proyectos y el desarrollo de competencias. La institución se presenta como una opción educativa diferente, orientada al desarrollo integral de los estudiantes y emplazada en un entorno natural cercano a la ciudad.
Sin embargo, el modelo atraviesa hoy una profunda crisis administrativa y financiera que pone en duda su continuidad. Las familias también apuntan contra la conducción de la institución y sostienen que no han recibido información oficial sobre el futuro del establecimiento ni sobre la situación académica de los alumnos.
En paralelo, volvió a quedar bajo la lupa el vínculo de la diputada nacional Laura Soldano con el proyecto educativo. En marzo de 2025, la referente de La Libertad Avanza había difundido públicamente la propuesta pedagógica del Colegio Carson en sus redes sociales, donde destacaba a la institución como un ejemplo de un «nuevo paradigma educativo» basado en la innovación, la sostenibilidad y el desarrollo personal de los estudiantes.
Mientras tanto, la incertidumbre continúa creciendo entre las familias, que esperan definiciones sobre el destino de los alumnos y la posibilidad de que el establecimiento pueda sostener sus actividades.


