El presidente anunció su dimisión mientras avanzaba en el Congreso una iniciativa de juicio político impulsada por opositores y disidentes colorados. El colapso de la entidad financiera dejó a miles de ahorristas sin acceso a sus depósitos y abrió cuestionamientos sobre presuntos vínculos económicos del mandatario.

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó este jueves su renuncia en medio de una crisis bancaria, política y social desatada por la insolvencia de Ueno Bank. La decisión se conoció cuando legisladores opositores y sectores disidentes del Partido Colorado avanzaban con una moción para destituirlo por supuesto mal desempeño de sus funciones.

Peña comunicó su dimisión a través de su cuenta oficial de X y argumentó que buscaba preservar la estabilidad del país, la paz social y las instituciones democráticas. “La República siempre debe estar por encima de cualquier persona y circunstancia”, expresó al anunciar su salida.

El mandatario también pidió disculpas a la población por eventuales errores durante su gestión y aseguró que su prioridad será garantizar la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros al sistema financiero.

El escándalo bancario que precipitó la crisis

La situación se agravó tras el colapso de Ueno Bank, cuyos clientes quedaron imposibilitados de acceder a sus depósitos. La entidad también mantenía vínculos con el sistema previsional paraguayo: el Instituto de Previsión Social tenía cerca de 345 millones de dólares invertidos en el banco, mientras que la institución financiera gestionaba el pago de jubilaciones de unos 32.000 beneficiarios.

A las dificultades financieras se sumaron cuestionamientos sobre presuntas operaciones económicas vinculadas a Peña. Una investigación periodística publicada el 17 de octubre señaló que Ueno Holding Saeca habría pagado unos 30.000 millones de guaraníes a una empresa en la que el mandatario figuraba como accionista.

También se puso bajo la lupa la designación de Carlos Carvallo, exdirectivo de Financiera Ueno, al frente del Banco Central en septiembre de 2023.

La presión política y el juicio que quedó en marcha

La renuncia se produjo en medio de una ofensiva parlamentaria que involucró a la oposición y a sectores del propio Partido Colorado. El expresidente Horacio Cartes, titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR), respaldó la iniciativa contra Peña, mientras que el presidente del Senado, Basilio Núñez, reclamó públicamente su salida.

Núñez sostuvo que el Congreso debía intervenir para proteger los fondos de ahorristas, jubilados y organismos públicos. “Reclamamos la renuncia del Presidente Santiago Peña o, en su defecto, acompañamos el juicio político para reordenar la institucionalidad de la República y proteger a los ahorristas”, afirmó.

La crisis de Ueno Bank terminó así por convertirse en un detonante de una disputa institucional que debilitó al Gobierno y precipitó la salida del mandatario.

¡Viralizalo!