El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, se refirió a la condena de Cristina Fernández de Kirchner y sostuvo que en la provincia no se discuten los fallos judiciales. Además, defendió una posición política alejada de la polarización nacional, respaldó la posibilidad de que Juan Schiaretti vuelva a competir por la Presidencia y anticipó que se prepara para una segunda etapa de gestión en Córdoba.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista con Pedro Rosemblat en el canal de streaming Gelatina, en el marco de una visita del mandatario a la Ciudad de Buenos Aires, donde participó de distintas entrevistas en medios de comunicación.
Consultado por la situación judicial de la expresidenta, Llaryora respondió de manera breve: “Nosotros no discutimos en Córdoba los fallos jurídicos”. Ante una repregunta, ratificó esa postura y reconoció el derecho de Fernández de Kirchner a apelar ante organismos internacionales.
Llaryora pidió que Schiaretti vuelva a ser candidato
Durante la entrevista, el gobernador también expresó su respaldo a una eventual nueva candidatura presidencial de Juan Schiaretti, exmandatario cordobés y referente del peronismo provincial.
“Tenemos una persona en condiciones físicas y mentales y con experiencia como para ser candidato a presidente. Promociono que vuelva a hacer la patriada de ofrecerles a los argentinos una alternativa distinta”, afirmó Llaryora, aunque reconoció que esa posibilidad resulta difícil.
El mandatario planteó que su espacio debe construir una propuesta nacional diferenciada de las principales corrientes políticas y cuestionó la lógica de confrontación que atraviesa la política argentina.
“Acá, para quedar bien, tenés que ir más por un costado que por el otro para tener más seguidores, pero yo elijo un camino de sentido común y de centro”, sostuvo.
En esa línea, consideró que la posición de centro atraviesa un momento de debilidad dentro del escenario político nacional, aunque aseguró que está dispuesto a sostener ese posicionamiento.
La Reforma Laboral y la relación con el Gobierno nacional
Otro de los temas abordados fue la Reforma Laboral y el acompañamiento de algunos diputados vinculados al espacio cordobés. Al justificar esas decisiones, Llaryora cuestionó la magnitud de las protestas contra la norma y planteó la necesidad de discutir sus efectos sobre distintos sectores económicos.
“¿Cuántas manifestaciones grandes hubo en contra de esa ley?”, preguntó durante la conversación.
El gobernador sostuvo que las discusiones legislativas deben contemplar las diferencias entre las grandes empresas y las pequeñas y medianas empresas (pymes). En ese sentido, reclamó debates que permitan distinguir las necesidades de cada sector productivo.
También consideró que parte del respaldo que Javier Milei mantiene en Córdoba se explica por su posicionamiento contra el kirchnerismo. La afirmación se produjo al analizar las particularidades del escenario político provincial y la relación entre el oficialismo nacional y el electorado cordobés.
La gestión provincial y una segunda etapa en Córdoba
En relación con su propio futuro político, Llaryora afirmó que se está preparando para una segunda etapa de gestión en la provincia. En ese marco, defendió el papel de los gobiernos locales frente a la crisis económica y señaló que las administraciones provinciales funcionan como un amortiguador de sus consecuencias sociales.
Como ejemplos de las políticas que busca sostener, mencionó la continuidad del Boleto Educativo Gratuito, los resultados de las evaluaciones educativas PISA y Aprender y el incremento de las prestaciones del Programa de Asistencia Integral de Córdoba (PAICor).
Sobre este último punto, aseguró que la provisión del programa alimentario aumentó un 15%, aunque el período de comparación de ese incremento requiere confirmación,
Las declaraciones se producen en un contexto de tensiones entre el Gobierno nacional y distintos sectores del peronismo, mientras el espacio político cordobés busca consolidar una identidad propia y proyectar una alternativa electoral que evite alinearse por completo con los principales polos de la política argentina.
Con su respaldo a Schiaretti, sus definiciones sobre la condena a Fernández de Kirchner y su defensa de una posición de centro, Llaryora volvió a marcar distancia de la polarización nacional y puso el foco en la construcción de una alternativa desde Córdoba.
