Con la firma de los concejales Ana Laura Vasquetto, Gabriel Abrile y Pablo Benítez, aliados a la Libertad Avanza, el bloque Primero Río Cuarto presentó un proyecto en el Concejo Deliberante para que la UNRC evalúe medidas que protejan las trayectorias estudiantiles durante las jornadas de paro.

El bloque Primero Río Cuarto presentó en el Concejo Deliberante un proyecto de resolución para solicitar al Consejo Superior de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) que evalúe la implementación de un Protocolo de Continuidad Académica ante Medidas de Fuerza. La iniciativa busca reducir el impacto de las jornadas de paro sobre el cursado, las evaluaciones y la regularidad de los estudiantes universitarios.

El proyecto lleva las firmas de los concejales Ana Laura Vasquetto, Gabriel Abrile y Pablo V. Benítez y surge en el contexto de las medidas de fuerza registradas durante el ciclo lectivo 2026. Según los fundamentos de la propuesta, las interrupciones del dictado de clases pueden demorar las trayectorias educativas y generar dificultades para cumplir con los requisitos académicos.

La iniciativa plantea que la universidad analice alternativas para sostener la continuidad de las actividades educativas durante los conflictos laborales, sin desconocer los derechos de los trabajadores ni la autonomía institucional de la casa de estudios.

Qué medidas propone el proyecto para los estudiantes

Entre las herramientas sugeridas se encuentra la posibilidad de habilitar modalidades virtuales y sincrónicas para aquellos docentes que decidan no adherir a las medidas de fuerza. La propuesta contempla mantener los días y horarios de cursado previstos mediante las plataformas digitales disponibles.

También plantea garantizar el acceso a materiales pedagógicos de apoyo, como contenidos, guías de estudio, clases grabadas e instancias de consulta una vez finalizados los conflictos. El objetivo es ofrecer recursos para que los estudiantes puedan continuar con sus actividades académicas aun cuando se interrumpa el dictado presencial.

Otro de los ejes está vinculado con las condiciones de regularidad y promoción. El proyecto propone que los días afectados por las medidas de fuerza no se computen como inasistencias y que esas jornadas no perjudiquen el acceso a becas ni el cumplimiento de los requisitos académicos.

Además, se sugiere establecer criterios previsibles para la reprogramación de exámenes y trabajos prácticos, con calendarios y fechas claras que permitan a los estudiantes organizar sus actividades.

El proyecto plantea respetar el derecho de huelga

Los autores de la iniciativa sostienen que la continuidad académica debe abordarse sin vulnerar el derecho constitucional de huelga de los trabajadores docentes y no docentes. También manifiestan su respeto por la autonomía universitaria y acompañan los reclamos vinculados con la recomposición salarial y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.

Desde el bloque señalaron que la propuesta busca poner el foco en las consecuencias que las interrupciones del cursado tienen sobre los estudiantes, quienes no participan directamente de las negociaciones salariales ni de las discusiones presupuestarias.

“No venimos a confrontar, sino a defender a los estudiantes”, expresaron desde el espacio político. En ese sentido, advirtieron sobre las demoras en el cursado, las postergaciones de exámenes y la posibilidad de que se extiendan los tiempos necesarios para completar las carreras.

Participación de los claustros y antecedentes universitarios

La propuesta también contempla que un eventual protocolo sea elaborado mediante un proceso de participación que incluya a los distintos claustros universitarios: docentes, no docentes, estudiantes y graduados. A esa instancia se sumarían los gremios del sector, con el propósito de construir criterios consensuados para afrontar futuras medidas de fuerza.

Como antecedente, el proyecto menciona una experiencia de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), donde se habría garantizado el dictado de clases sincrónicas en comisiones mediante aulas virtuales durante jornadas de paro.

La iniciativa busca que el Consejo Superior de la UNRC analice las alternativas propuestas y determine su eventual viabilidad, de acuerdo con las normas y las condiciones institucionales de la universidad.

“Defender la universidad pública es defender sus edificios, sus salarios y su presupuesto, pero es, sobre todas las cosas, garantizar que sus aulas permanezcan abiertas para los estudiantes que sueñan con un futuro mejor”, concluyeron desde el bloque.

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