La producción láctea argentina alcanzó durante 2026 su nivel más alto de los últimos 12 años, con un crecimiento del volumen de leche, una mejora en su calidad y un incremento de las ventas tanto en el mercado interno como en el exterior. Entre enero y septiembre se produjeron 8.647 millones de litros, un 4,1% más que en el mismo período de 2025, cuando se habían registrado 8.308 millones.
Los datos surgen del último análisis de la Dirección Nacional de Lechería, dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. El informe también señala que la producción de sólidos útiles, que comprende grasa y proteína, aumentó un 4,8% durante los primeros nueve meses del año.
Uno de los indicadores destacados del período fue la evolución de la composición de la leche. La concentración promedio de sólidos pasó del 7,34% al 7,39%, una mejora que representa un avance en la calidad de la materia prima y en su rendimiento para la elaboración de productos industriales.
La evolución de estos parámetros está vinculada con mejoras en tecnología, genética y alimentación del ganado. El incremento de los sólidos útiles constituye un factor estratégico para la competitividad de la actividad, debido a su incidencia en la elaboración de quesos, manteca, leche en polvo y otros derivados.
En este contexto, el desempeño de la producción no se limita al aumento de los litros obtenidos, sino que también refleja una mejora en la composición de la leche que ingresa a la industria.
Crecieron el consumo interno y las exportaciones
El mercado interno también acompañó la evolución del sector. Entre enero y septiembre de 2026, el consumo de productos lácteos alcanzó los 6.556 millones de litros equivalentes, frente a los 6.301 millones registrados durante el mismo período del año anterior. La variación representa un crecimiento interanual del 4%.
En paralelo, las exportaciones mantuvieron un desempeño positivo. Durante los primeros nueve meses del año se comercializaron en el exterior 340.845 toneladas de productos lácteos, por un valor total de 1.306 millones de dólares.
Brasil se consolidó como el principal destino de las ventas argentinas, con 162.844 toneladas importadas, un 28% más que en igual período de 2025. Detrás se ubicaron Argelia, Chile y China, que también forman parte de los principales mercados para los productos lácteos nacionales.
Manteca y mozzarella, entre los productos con mayor crecimiento
Al analizar los rubros exportados, algunos productos registraron incrementos significativos en comparación con el año anterior. La manteca encabezó las subas, con un crecimiento del 60%, seguida por la mozzarella, que aumentó un 26%.
También se destacó la evolución de la leche en polvo entera, con una suba del 12%; el suero, con un 10%; y la leche en polvo descremada, que registró un incremento del 9%.
Los indicadores muestran un escenario de crecimiento para la cadena láctea argentina durante 2026, con mejoras simultáneas en el volumen producido, la composición de la leche, el consumo doméstico y las exportaciones.
El desafío para el sector será sostener estos niveles de producción y calidad, fortalecer la competitividad industrial y consolidar los mercados externos en un contexto de mayor actividad comercial.
