Un informe basado en datos del Sistema de Riesgos del Trabajo advierte que la pérdida de empresas continúa acelerándose. El sector pyme reclama medidas para reactivar el consumo y mejorar el acceso al financiamiento.
La cantidad de empresas con empleados registrados continúa en descenso en la Argentina. Según los últimos datos del Sistema de Riesgos del Trabajo (SRT), durante los primeros cuatro meses de 2026 se dieron de baja 5.654 firmas, mientras que desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei ya desaparecieron 28.262 empresas, una caída equivalente al 5,5% del total.
El informe señala que solo en abril dejaron de operar 1.814 compañías empleadoras, profundizando una tendencia que se aceleró durante los últimos meses. De hecho, casi dos tercios de las bajas registradas en lo que va del año se concentraron entre marzo y abril, con un total de 3.825 empresas.
La retracción del tejido productivo también impacta sobre el empleo formal. En el mismo período, el país perdió más de 341.000 puestos de trabajo registrados, en un contexto donde las pequeñas y medianas empresas aparecen como las más afectadas.
Las pymes, en el centro de la preocupación
Desde distintos sectores empresariales sostienen que, si bien la desaceleración de la inflación representa un avance, la recuperación de la actividad todavía no alcanza para revertir la crisis que atraviesan muchas pymes.
Entre los principales reclamos figuran incentivos para impulsar el consumo, mayores facilidades de financiamiento y una reducción de la presión tributaria, tanto a nivel nacional como provincial y municipal.
En ese marco, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) solicitó nuevas herramientas de alivio fiscal, mientras que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) implementó un plan de pagos de hasta 18 cuotas para regularizar deudas impositivas, aunque desde el sector consideran que la medida resulta insuficiente.
Advierten sobre el aumento de la morosidad
Otro de los indicadores que genera preocupación es el incremento de la mora en el segmento pyme. Desde entidades financieras sostienen que las empresas de menor tamaño presentan mayores dificultades para afrontar sus compromisos crediticios, en un escenario donde el consumo continúa sin mostrar una recuperación sostenida.
Además, especialistas advierten que los datos oficiales sobre empresas dadas de baja no reflejan completamente el proceso previo al cierre, ya que muchas firmas reducen significativamente su plantilla de trabajadores antes de cesar definitivamente sus actividades.
Mientras tanto, referentes del sector comercial e industrial insisten en la necesidad de avanzar en una reforma tributaria integral que reduzca la carga impositiva y mejore las condiciones para sostener la actividad de las pequeñas y medianas empresas.


