El riesgo país de Argentina alcanzó los 918 puntos básicos este jueves, tras registrar un incremento de 66 unidades respecto de los 852 puntos con los que había cerrado la jornada anterior. La suba del 7,7% refleja el deterioro de los activos financieros argentinos, en un contexto de fuertes caídas de los bonos soberanos y las acciones que cotizan tanto en el mercado local como en Wall Street.

El indicador elaborado por JP Morgan llegó así a su valor más elevado en más de un año, con registros que no se observaban desde finales de octubre de 2025. En aquella oportunidad, el mercado atravesaba un período de incertidumbre previo a las elecciones legislativas, cuyos resultados habían favorecido al oficialismo y contribuido a recuperar la confianza de los inversores.

La evolución del índice también muestra un deterioro en el balance de los últimos meses. Según los datos informados, el riesgo país acumula un aumento del 16,7% en noviembre y una suba del 60,8% en lo que va de 2026.

Caída de los bonos y las acciones argentinas

La escalada del riesgo país estuvo acompañada por una jornada de pérdidas para los títulos de deuda en dólares. Los bonos soberanos registraron retrocesos de hasta el 3%, con el Global 2046 entre los más afectados, al presentar una caída del 2,6%.

El movimiento de los títulos públicos presiona sobre el indicador de JP Morgan, que mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos de un país y el de los títulos considerados libres de riesgo, tomando como referencia los bonos del Tesoro de Estados Unidos.

La tendencia negativa también alcanzó a las empresas argentinas que cotizan en Wall Street. Las acciones registraron bajas de hasta el 14,4%, encabezadas por Mercado Libre. Detrás se ubicaron Banco Supervielle, con una caída del 5,8%, y Edenor, que retrocedió un 4,9%.

El mercado local también opera en baja

En la plaza financiera argentina, el índice S&P Merval acompañó la tendencia negativa y registró una caída del 3,1% en pesos y del 3,4% medido en dólares. El retroceso profundizó el escenario desfavorable para los activos locales y evidenció la presión sobre la renta variable.

La combinación de bonos en retroceso, acciones con fuertes pérdidas y un riesgo país en ascenso configura una jornada de elevada volatilidad para los mercados argentinos. El comportamiento de estos indicadores es seguido de cerca por los inversores, ya que refleja las condiciones de financiamiento del país y la percepción de riesgo sobre su deuda soberana.

El contexto político internacional suma incertidumbre

El escenario internacional también aparece como un factor de presión. La información de base vincula el comportamiento negativo de los activos argentinos con los resultados electorales en Estados Unidos y Brasil, que habrían generado un efecto adverso sobre las expectativas de los mercados.

En particular, se señala el impacto de los resultados desfavorables para el espacio republicano vinculado a Donald Trump en Estados Unidos y para el sector político de Flavio Bolsonaro en Brasil. Sin embargo, para establecer una relación directa entre esos resultados y la caída de los activos argentinos es necesario contar con análisis de mercado y declaraciones de especialistas.

La evolución del riesgo país será uno de los indicadores clave para seguir la reacción de los inversores durante las próximas jornadas. Su comportamiento permitirá observar si las pérdidas responden a un movimiento puntual de los mercados internacionales o si anticipan un escenario de mayor desconfianza hacia los activos argentinos.

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