La administración de Javier Milei no renovó las acreditaciones de los medios y dejó sin acceso a los trabajadores de prensa. La medida no tiene antecedentes desde el retorno de la democracia.
El Gobierno nacional decidió no renovar las acreditaciones de todos los periodistas que cubren habitualmente la Casa Rosada, lo que derivó en el cierre total de la Sala de Prensa y la imposibilidad de ingreso para los trabajadores de medios. La medida, adoptada en el marco de una denuncia de Casa Militar, fue calificada como arbitraria e ilegal por distintos sectores.
Según trascendió, los comunicadores no solo perdieron sus permisos, sino que además se les eliminaron las huellas dactilares del sistema de acceso, lo que impide cualquier ingreso a la sede presidencial ubicada en Balcarce 50.
La decisión afecta a periodistas de todos los medios acreditados y marca un hecho sin precedentes desde el retorno de la democracia en 1983. Si bien en otras gestiones se registraron intentos de limitar el trabajo de la prensa —como durante los gobiernos de Carlos Menem y Mauricio Macri—, nunca se había avanzado en el cierre total del espacio destinado a los cronistas.
La medida fue justificada por el Gobierno en una denuncia penal presentada por Casa Militar contra dos periodistas del canal Todo Noticias, acusados de presunto espionaje ilegal tras la difusión de grabaciones realizadas en el interior de la Casa Rosada.
El secretario de Comunicación de la Presidencia, Javier Lanari, explicó la postura oficial. “La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional”, sostuvo.
La denuncia fue presentada por el titular de Casa Militar, el general de Brigada Sebastián Ibáñez, área que depende de la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei. La acusación incluye supuestos delitos vinculados a la divulgación de información sensible y cuestiones de seguridad.
En paralelo, el presidente Javier Milei reaccionó públicamente a la situación con fuertes críticas hacia el periodismo. “BASURAS REPUGNANTES. Me encantaría ver a esas basuras inmundas que portan credencial de periodistas (95%) que salgan a defender lo que hicieron estos dos delincuentes”, escribió en su cuenta de X.
La decisión se conoció en un contexto en el que el Gobierno ya se encontraba en proceso de renovación de acreditaciones para 2025. Sin embargo, en lugar de avanzar con ese esquema, optó por dejar sin efecto las habilitaciones vigentes, sin emitir hasta el momento un comunicado oficial detallado.
Los periodistas afectados se enteraron de la medida al intentar ingresar a la Casa Rosada, donde se les informó que ya no contaban con autorización para acceder al edificio.


