Empleados del organismo nacional se movilizan en la Plaza de las Américas en rechazo a la reducción de personal y la suspensión de prestaciones clave para la industria.
Trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) se movilizan este jueves en la ciudad de Córdoba en el marco de un conflicto abierto por los recortes impulsados por el Gobierno nacional. La protesta se realiza desde las 10 de la mañana frente a la sede ubicada en avenida Vélez Sársfield 1561, en la Plaza de las Américas.
El personal del organismo se mantiene en estado de alerta y movilización ante una serie de medidas que incluyen la suspensión de más de 900 servicios y controles de calidad, lo que impacta directamente en áreas estratégicas vinculadas a la producción y la seguridad industrial.
Entre las tareas afectadas se encuentran las certificaciones oficiales, los controles sobre materiales eléctricos y de la construcción, así como ensayos clave para la salud pública. También se ven comprometidos los análisis microbiológicos en alimentos, fundamentales para detectar bacterias como Salmonella y Escherichia coli, además de los controles de potabilidad del agua y monitoreo de efluentes.
El conflicto no solo abarca la reducción de servicios, sino también un fuerte ajuste en la planta de personal. El delegado de UPCN Córdoba, Nicolás Godoy, advirtió sobre la magnitud del recorte. “Estamos hablando de aproximadamente 1.500 despidos sobre una planta total en todo el país de 2.300 personas”, señaló.
En la misma línea, el dirigente indicó que también se eliminaron prestaciones clave del organismo. “Dieron de baja casi mil códigos de oferta tecnológica, que son servicios que el INTI ofrece a la industria”, explicó.
Por su parte, el representante gremial de la sede local, Julio Costa, alertó sobre las consecuencias del ajuste en el funcionamiento general del instituto. “La pérdida de prácticamente el 50 por ciento de la planta afectaría directamente a todos los servicios que brinda la institución”, sostuvo.
La protesta se inscribe en un escenario de creciente tensión en organismos técnicos del Estado, con impacto tanto en el empleo público como en áreas sensibles para la producción y el control de calidad en el país.


