La Secretaría de Energía fijó nuevos valores para mayo de 2026. Aumentó el bioetanol de caña, mientras que el biodiésel registró una baja en medio del debate por el corte obligatorio.

El Gobierno nacional oficializó los precios de biocombustibles para mayo de 2026, con subas en el bioetanol y una baja en el biodiésel. La medida fue publicada este 5 de mayo en el Boletín Oficial por la Secretaría de Energía y tiene impacto directo en la agroindustria del interior, especialmente en Córdoba.

Según la resolución oficial, el bioetanol de caña de azúcar quedó fijado en $1.005,872 por litro, lo que representa un leve incremento respecto a abril. En tanto, el bioetanol de maíz —clave para la región centro del país— se estableció en $921,910 por litro.

Estos valores son los precios mínimos a los que las petroleras deben adquirir el biocombustible para su mezcla obligatoria con naftas.

Baja en el biodiésel

En contrapartida, el biodiésel registró una caída en su precio, en un contexto de revisión de las políticas energéticas. Este combustible, elaborado principalmente a partir de aceite de soja, es utilizado en la mezcla con gasoil.

La actualización de los valores se da en un escenario de incertidumbre para el sector, que sigue de cerca las decisiones oficiales.

Debate por el corte obligatorio

Uno de los puntos centrales que atraviesa esta medida es la discusión sobre la posible flexibilización del corte obligatorio de biocombustibles en combustibles fósiles.

Actualmente, la normativa establece un porcentaje mínimo de mezcla de bioetanol en naftas y de biodiésel en gasoil. Sin embargo, el Gobierno analiza cambios que podrían modificar esos niveles.

Este debate genera preocupación en las provincias productoras, ya que una reducción en el corte impactaría directamente en la demanda de estos productos.

Impacto en el sur de Córdoba

La actualización de los precios de biocombustibles en mayo de 2026 tiene especial relevancia para Córdoba, una de las principales provincias productoras de bioetanol a base de maíz.

En el sur cordobés, donde la producción agropecuaria es un motor económico, estas decisiones inciden en la actividad industrial, el empleo y la cadena de valor del maíz.

Las plantas de bioetanol instaladas en la provincia dependen en gran medida de los precios regulados y del volumen de mezcla obligatoria. Por eso, cada modificación en la política energética es seguida de cerca por productores y empresas del sector.

Clave para la economía regional

Más allá de su rol energético, los biocombustibles representan una alternativa de valor agregado para el maíz y la soja producidos en el país.

Un mayor nivel de corte implica más procesamiento local, mayor generación de empleo y un impacto positivo en las economías regionales. Por el contrario, una baja en la demanda podría afectar a toda la cadena agroindustrial.

En este contexto, los nuevos precios definidos por el Gobierno funcionan como una señal clave para el sector en medio de un escenario de debate e incertidumbre.

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