El procesamiento superó las 564.000 toneladas en marzo de 2026. El dato marca un fuerte crecimiento del sector agroindustrial y responde a una cosecha histórica.
La molienda de girasol en Argentina alcanzó un récord en marzo de 2026 al totalizar 564.630 toneladas, según datos oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. El incremento del 52% respecto al mismo mes de 2025 se explica por la abundante cosecha de la campaña 2025/26 y consolida un repunte clave del sector agroindustrial.
El girasol volvió a posicionarse como uno de los cultivos más dinámicos del agro argentino. Durante marzo de 2026, la molienda superó ampliamente las 500.000 toneladas, alcanzando el nivel más alto para ese mes en los últimos 17 años.
De acuerdo con el informe oficial de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación, el volumen procesado fue de 564.630 toneladas, lo que representa un salto significativo frente a los registros históricos recientes.
Además, el dato confirma una tendencia de crecimiento sostenido en la última década, con un desempeño que ubica al complejo oleaginoso en un lugar estratégico dentro de la economía nacional.
Fuerte crecimiento interanual
Uno de los puntos más destacados del informe es el aumento interanual del 52% en la molienda de girasol respecto a marzo de 2025. Este crecimiento refleja no solo una mayor producción primaria, sino también una mayor actividad industrial.
El resultado se vincula directamente con la campaña 2025/26, que estuvo marcada por una cosecha abundante, favorecida por condiciones climáticas positivas en las principales zonas productivas del país.
Impacto en la industria y exportaciones
El incremento en la molienda también responde al uso pleno de la capacidad instalada de la industria aceitera, que se vio impulsada por la demanda internacional de aceite y harina de girasol.
En este sentido, desde el Gobierno nacional destacaron que el desempeño del sector refuerza la posición de Argentina como uno de los principales exportadores mundiales de subproductos derivados del girasol.
La combinación de mayor producción, competitividad industrial y demanda externa sostenida permitió alcanzar este resultado, considerado clave para el ingreso de divisas.
Relevancia para el sur de Córdoba
Si bien los principales polos de molienda se concentran en otras regiones del país, el crecimiento del girasol tiene impacto directo en zonas agrícolas del sur de Córdoba, donde el cultivo viene ganando protagonismo en las rotaciones productivas.
Productores de la región destacan que el girasol ofrece buenas perspectivas económicas y agronómicas, especialmente en contextos de diversificación frente a otros cultivos tradicionales.


