La Casa Rosada atraviesa una fuerte tensión interna mientras crecen los cuestionamientos al jefe de Gabinete. Gobernadores, funcionarios y sectores del oficialismo expresan preocupación por el impacto político del escándalo.

El Gobierno nacional encabezado por Javier Milei afrontará este viernes una nueva reunión de gabinete marcada por la crisis política generada alrededor de Manuel Adorni y las denuncias judiciales por presunto enriquecimiento ilícito que involucran al jefe de Gabinete.

El encuentro está previsto para las 14 en la Casa Rosada y se desarrollará en un contexto de creciente tensión interna dentro del oficialismo, donde distintos sectores ya reconocen el desgaste político provocado por el caso.

En los últimos días aumentaron los reclamos para que Adorni presente documentación ante la Justicia y se profundizaron las diferencias dentro del propio círculo presidencial.

Antes de la reunión de gabinete, el funcionario brindará una conferencia de prensa que fue anunciada oficialmente como una “conferencia distinta”, aunque sin mayores precisiones sobre su formato.

Desde el entorno presidencial intentan transmitir normalidad y descartan cambios inmediatos dentro del equipo de Gobierno. Sin embargo, puertas adentro del oficialismo admiten que la situación comenzó a impactar en la agenda política y económica de la administración libertaria.

El presidente Milei debió intervenir personalmente en defensa de Adorni durante su gira por Estados Unidos, mientras continúan las repercusiones por las investigaciones judiciales y mediáticas.

Tensiones internas y malestar de gobernadores

La situación también volvió a poner bajo presión a Karina Milei, señalada dentro de algunos sectores del oficialismo por el esquema de toma de decisiones en la Casa Rosada.

En paralelo, la postura de Patricia Bullrich generó nuevas tensiones internas luego de reclamar públicamente que Adorni presente “de inmediato” su declaración jurada.

Dentro del oficialismo, la dirigente es vista como una de las figuras con mayor autonomía política respecto del núcleo duro presidencial.

El malestar también comenzó a reflejarse en la relación con gobernadores aliados, considerados clave para sostener la agenda legislativa de La Libertad Avanza en el Congreso.

Según trascendió, algunos mandatarios provinciales pidieron evitar actividades conjuntas con Adorni mientras continúe la polémica.

La preocupación además alcanzó al equipo económico cercano a Luis Caputo, donde observan que el conflicto comenzó a afectar la capacidad del Gobierno para instalar otros temas en la discusión pública.

Mientras tanto, Karina Milei continúa avanzando en su armado político territorial y participó de actividades en San Juan junto a dirigentes cercanos como Martín Menem, Eduardo “Lule” Menem, Diego Santilli y Juan Bautista Mahiques.

En medio de este escenario, Adorni mantiene su agenda oficial y reiteró en las últimas horas que evitará hacer declaraciones sobre la causa judicial para no interferir en el trabajo de la Justicia.

Sin embargo, dentro del Gobierno crece la sensación de que el conflicto dejó de ser un problema individual y comenzó a convertirse en un factor de desgaste para toda la administración nacional.

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