La campaña convoca a familiares de personas desaparecidas entre 1974 y 1983 a aportar muestras genéticas para avanzar en nuevas identificaciones.

Córdoba presentó este viernes la campaña “La tierra habla. Tu sangre puede darles nombre”, una iniciativa que busca ampliar el registro de muestras genéticas de familiares de personas desaparecidas durante el terrorismo de Estado, con el objetivo de avanzar en la identificación de restos humanos hallados en investigaciones judiciales.

La propuesta articula al Gobierno de Córdoba, la Municipalidad de Córdoba, el Poder Judicial Federal, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y los Espacios de Memoria de la Provincia. La convocatoria está dirigida a familiares de personas desaparecidas entre 1974 y 1983, especialmente de quienes fueron víctimas de desaparición forzada en Córdoba.

El lanzamiento se realizó en el Salón Sonia Torres del Centro Cívico del Bicentenario y contó con la participación del juez del Juzgado Federal N° 3, Miguel Hugo Vaca Narvaja; el ministro de Vinculación y Gestión Institucional, Miguel Siciliano; autoridades municipales; integrantes del EAAF y de los Espacios de Memoria; además de familiares y querellantes de la causa.

Los hallazgos que impulsaron la campaña

La campaña está vinculada con los avances de la denominada “Causa Enterramientos”, y particularmente con los trabajos realizados en Loma del Torito, dentro de la guarnición militar de La Calera, en cercanías del ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio La Perla.

Según la información difundida durante la presentación, las tareas realizadas en ese sitio permitieron identificar hasta el momento a 30 personas secuestradas y desaparecidas durante el terrorismo de Estado. Sin embargo, todavía existen restos pendientes de identificación.

En ese contexto, la disponibilidad de nuevas muestras genéticas de familiares resulta clave para realizar las comparaciones necesarias y establecer posibles correspondencias. Desde el EAAF remarcaron que la participación de las familias constituye una herramienta central dentro del proceso científico de identificación.

El ministro Miguel Siciliano sostuvo que la iniciativa busca poner las herramientas estatales a disposición de una búsqueda que lleva décadas. El funcionario también destacó el trabajo conjunto entre organismos públicos, la Justicia, los equipos científicos y los familiares de las víctimas.

Por su parte, el juez Miguel Hugo Vaca Narvaja señaló que uno de los objetivos de la campaña es hacer pública la necesidad de contar con nuevas muestras. En particular, convocó a quienes tengan familiares desaparecidos a acercarse para aportar material genético que pueda incorporarse al archivo utilizado en las investigaciones.

Una muestra puede permitir recuperar una identidad

Desde el Equipo Argentino de Antropología Forense explicaron que la convocatoria alcanza a cualquier familiar de una persona víctima de desaparición forzada. Silvana Turner, integrante del organismo, remarcó que la información genética puede potenciar las posibilidades de identificación cuando es comparada con los restos recuperados.

La toma de muestras es gratuita, confidencial y tiene fines exclusivamente identificatorios. La campaña apunta especialmente a aquellas familias que todavía no realizaron este aporte y que podrían contribuir con información determinante para investigaciones que permanecen abiertas.

Uno de los casos utilizados para explicar la importancia de esta herramienta es el de Ernesto Ferreyra, hijo de Andrés Ferreyra, quien fue secuestrado el 29 de marzo de 1976. En enero de este año, Ernesto se comunicó con el EAAF y aportó una muestra de sangre.

Ese material permitió avanzar en la identificación de su padre y se convirtió en el eje del spot audiovisual “Ernesto”, pieza central de la campaña. El caso muestra cómo una muestra genética aportada por un familiar puede contribuir a reconstruir una identidad décadas después de la desaparición.

La iniciativa se presenta a 50 años del golpe de Estado de 1976 y vuelve a colocar en el centro una búsqueda que atravesó generaciones. A la pregunta histórica sobre “dónde están” las personas desaparecidas se suma ahora otra cuestión: determinar quiénes son los restos que fueron recuperados en los distintos procesos de investigación.

Cómo aportar una muestra genética

Las personas que tengan un familiar víctima de desaparición forzada entre 1974 y 1983 pueden comunicarse directamente con el Equipo Argentino de Antropología Forense para consultar sobre el procedimiento y los pasos necesarios para aportar una muestra.

El contacto telefónico es 0800-345-3236, disponible los días hábiles de 9 a 16. También se puede establecer comunicación a través de WhatsApp al +54 9 11 2348-5229 o mediante el correo electrónico iniciativa@eaaf.org.

La convocatoria no se limita a familiares de personas desaparecidas específicamente en Loma del Torito. Según explicó el EAAF, contar con muestras de familiares de víctimas de desaparición forzada puede ampliar las posibilidades de comparación genética y contribuir a nuevas identificaciones.

La campaña busca, de esta manera, fortalecer una tarea que involucra a la Justicia, organismos científicos, instituciones públicas, Espacios de Memoria, familiares y organizaciones de Derechos Humanos. El objetivo es que las identidades que todavía permanecen pendientes puedan ser recuperadas y que las familias obtengan respuestas después de décadas de búsqueda.

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