Un informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) señaló que los gastos básicos crecieron por encima de los sueldos y la inflación en los últimos cinco años.
El costo de los servicios básicos tuvo un crecimiento superior al de los salarios y la inflación general, reduciendo el dinero disponible de los hogares, según un informe elaborado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA).
De acuerdo con el estudio “Changómetro, edición Bolsillo”, entre diciembre de 2022 y julio de 2026, luego de pagar servicios como luz, gas, agua y transporte, de cada $100 mil de ingreso quedan disponibles $88 mil, lo que representa una pérdida del 12% del poder de compra.
Desde FADA explicaron que el fenómeno se debe a que una porción cada vez mayor de los ingresos familiares queda destinada a cubrir gastos fijos, reduciendo el margen para otros consumos.
“Una parte cada vez más grande de nuestro ingreso se nos va en cubrir costos fijos y nos queda cada vez menos en el bolsillo para el resto de las compras”, explicó Nicolle Pisani Claro, economista jefa de la entidad.

Servicios por encima de salarios e inflación
El informe compara la evolución de los últimos cinco años y señala que los salarios aumentaron un 795%, la inflación acumulada alcanzó el 925%, mientras que los servicios registraron un incremento del 1210%.
Según FADA, esta diferencia explica la sensación de que el ingreso “no alcanza”, incluso cuando los salarios muestran incrementos nominales.
“Cobramos el sueldo y pagamos los servicios. Una vez que terminamos con esos gastos básicos nos hacemos la misma pregunta cada mes: ¿Cómo puede ser que otra vez no alcance?”, señaló Pisani Claro.
El peso de los gastos fijos en el bolsillo
El estudio analiza el denominado ingreso disponible, es decir, el dinero que queda luego de afrontar los gastos esenciales. Según las economistas de FADA, ese ingreso disponible actualmente es un 12% menor que en diciembre de 2022.
“Muchas veces ponemos el foco en si el sueldo le ganó o no a la inflación, pero hay otra pregunta igual de importante: cuánto del sueldo queda realmente disponible en el bolsillo después de pagar los gastos que no podemos evitar”, sostuvo Fiorella Savarino, economista de la organización.
Desde la entidad remarcaron que cuando los servicios ocupan una mayor proporción del presupuesto familiar queda menos margen para gastos como alimentos, indumentaria, entretenimiento, ahorro o consumo cotidiano.
Tarifas y recuperación económica
El informe señala que desde fines de 2023 comenzó un proceso de actualización de tarifas de servicios públicos, luego de varios años de precios atrasados. Desde FADA indicaron que ese ajuste no fue acompañado en la misma medida por los ingresos.
“Es necesario que la actividad económica se recupere para que los trabajadores logren mejoras en los sueldos que les permitan afrontar los costos fijos de una mejor manera”, indicaron desde la entidad.
La Fundación aclaró que los datos representan un promedio nacional y que el impacto puede variar según la región y la composición de cada hogar. En familias donde los servicios tienen mayor peso dentro del presupuesto, el efecto sobre el bolsillo puede ser aún más significativo.


