El gobernador visitó Cuesta Blanca y Villa Río Icho Cruz, donde confirmó fondos para ampliar redes cloacales, mejorar el sistema de agua potable, ejecutar cordón cuneta y fortalecer instituciones, salud, educación y programas habitacionales.
El gobernador Martín Llaryora encabezó una recorrida por las localidades de Cuesta Blanca y Villa Río Icho Cruz, en el Valle de Punilla, donde anunció una inversión provincial de 850 millones de pesos destinada a obras de infraestructura y al fortalecimiento de servicios públicos.
La agenda incluyó aportes para ampliar redes cloacales, ejecutar cordón cuneta, mejorar el sistema de agua potable, además de créditos para viviendas, equipamiento para salud y educación, y asistencia económica para instituciones locales.
Durante las actividades, el mandatario destacó la importancia del trabajo conjunto entre la Provincia y los gobiernos locales para impulsar el desarrollo del interior cordobés.
«Sembrar igualdad de oportunidades significa que un vecino de una pequeña comuna tenga acceso a la misma infraestructura, a los mismos servicios y a las mismas posibilidades de progresar que cualquier habitante de una gran ciudad», afirmó Llaryora.
Durante su discurso, Llaryora remarcó que el objetivo de estas inversiones es reducir las desigualdades entre las distintas regiones de Córdoba y garantizar igualdad de oportunidades para todos los habitantes de la provincia.
En ese sentido, aseguró que la política provincial apunta a fortalecer la infraestructura, los servicios, la educación, la salud y el acceso a la vivienda en cada localidad, independientemente de su tamaño.
«No nos resignamos a que haya cordobeses de primera y de segunda según el lugar donde viven. Invertir en cada pueblo es construir una provincia más equilibrada, con más desarrollo y más oportunidades para todos», concluyó el gobernador.


