Solo 117 legisladores ocuparon sus bancas, una docena menos del mínimo necesario. A cambio del boicot, el oficialismo pactó con sus aliados abrir la discusión en comisión, lo que le permite manejar los tiempos del tratamiento sin plazos perentorios.
La oposición no logró el quórum reglamentario en la Cámara de Diputados y la sesión especial convocada para tratar la interpelación y la moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se cayó este martes. A las 14.31, tras la media hora de tolerancia reglamentaria, el presidente de la Cámara, Martín Menem, dio por terminada la sesión: apenas 117 legisladores habían ocupado sus bancas, una docena menos del mínimo requerido.
La clave para desactivar la sesión fue un acuerdo gestado en las 48 horas previas entre el oficialismo y las bancadas aliadas, que consistió en abrir la comisión de Asuntos Constitucionales el martes 30 de este mes para tratar allí los seis expedientes vinculados al jefe de Gabinete. De esta manera, el oficialismo no solo evitó la sesión, sino que además se garantizó el manejo de los tiempos en comisión, sin obligación de dictaminar en plazos fijos, lo que podría correr el tratamiento incluso hasta después del Mundial y de las vacaciones de invierno. La oposición, en cambio, buscaba emplazar a las comisiones con mayoría simple para forzar un cronograma urgente de dictamen.
Entre los 117 presentes estuvo la amplia mayoría de Unión por la Patria, los cuatro diputados del Frente de Izquierda, los dos de la Coalición Cívica, un sector de Provincias Unidas y algunas voces sueltas como Miguel Pichetto, Marcela Pagano y Karina Banfi, cuyo desmarque generó revuelo dentro del interbloque Fuerzas del Cambio. En cambio, no sorprendió la ausencia del PRO, la UCR, el MID e Innovación Federal, los bloques con los que La Libertad Avanza había pactado el boicot. Tampoco se presentaron la jefa de Provincias Unidas, Gisela Scaglia, ni otros diputados alineados con el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro.
Tras la caída de la sesión, los diputados opositores presentes iniciaron las expresiones de minoría con fuertes críticas a los bloques que ayudaron al Gobierno. El diputado del Frente de Izquierda Nicolás del Caño sostuvo que ni las propiedades, ni los gastos cuestionados de Adorni, ni el resto de las revelaciones sobre su patrimonio alcanzaron para que los bloques aliados dieran quórum, y habló de «una complicidad muy clara» con el funcionario. El jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, recordó que el propio PRO, la UCR y el MID habían cuestionado públicamente las contradicciones de Adorni cuando reconoció haber ocultado fondos al fisco, y remarcó la distancia entre el discurso en redes y la votación en el recinto.
En la misma línea, el radical Pablo Juliano, de Provincias Unidas, apuntó directamente contra la ausencia de la UCR en el recinto, mientras que Marcela Pagano —exdiputada de LLA que rompió con el oficialismo— cuestionó a quienes se presentan públicamente como opositores pero evitaron dar el quórum, y advirtió: «Si no es hoy, será mañana.»


