Los envíos automáticos de Nación registraron una baja real del 3,3% en abril y acumulan una caída del 5,7% en lo que va del año. El deterioro impacta en todas las jurisdicciones.
Las transferencias automáticas del Estado nacional a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires volvieron a mostrar un retroceso en abril, marcando el cuarto mes consecutivo de caída en términos reales. Según datos elaborados en base a información de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales y el INDEC, los envíos totalizaron $5,58 billones, lo que representa una baja del 3,3% interanual ajustada por inflación.
Pese a este retroceso, los recursos distribuidos mostraron una mejora del 7,8% respecto a marzo. Sin embargo, el balance del primer cuatrimestre refleja una tendencia negativa: entre enero y abril se transfirieron $21,9 billones, con una caída acumulada del 5,7% real frente al mismo período de 2025.
El informe advierte que los niveles actuales se ubican por debajo de los registrados en años anteriores como 2023, 2022 y 2021, evidenciando un deterioro sostenido en los ingresos de las jurisdicciones subnacionales.
La principal explicación de esta dinámica se encuentra en la merma de los impuestos coparticipables. La Coparticipación Federal, que representa el 91% de los envíos, cayó un 3,8% interanual en términos reales. Este descenso estuvo impulsado por la baja en la recaudación de IVA (-3,3%), Ganancias (-2,5%) e impuestos internos (-20,7%).
En contraste, los recursos provenientes de leyes y regímenes especiales mostraron un incremento del 7,9%, impulsados principalmente por el impuesto a los combustibles y el monotributo, aunque sin lograr revertir la tendencia general.
El impacto fue generalizado: las 24 jurisdicciones recibieron menos fondos que un año atrás. No obstante, se observaron diferencias en la magnitud de las caídas, con Tucumán registrando el menor descenso (-0,7%) y Salta el más pronunciado (-11,1%), en parte por diferencias en la aplicación de mecanismos de compensación fiscal.
En términos acumulados, la reducción de ingresos implica una pérdida de $1,39 billones para provincias y CABA en lo que va de 2026. Solo en abril, el deterioro del poder adquisitivo de los envíos se estimó en casi $190.000 millones, lo que refuerza las dificultades financieras de los distritos en un contexto de menor recaudación y alta inflación.


