El sacerdote portugués Guilherme Peixoto encabezó un evento masivo que combinó música electrónica y mensajes del Papa argentino a un año de su fallecimiento.
Una multitud se congregó en la Plaza de Mayo para participar de un homenaje atípico al papa Francisco, al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento. La propuesta estuvo encabezada por el sacerdote portugués Guilherme Peixoto, conocido como el “cura DJ”.
El evento, impulsado por organizaciones civiles y con acceso libre, transformó el centro porteño en una convocatoria masiva que combinó música electrónica con espiritualidad. Durante más de dos horas, Peixoto mezcló bases de techno con fragmentos de oraciones, campanas e intervenciones del pontífice, en una puesta que incluyó pantallas gigantes y un importante despliegue técnico.
La convocatoria reunió a asistentes de distintos puntos del área metropolitana y logró una participación estimada en decenas de miles de personas, en un encuentro que combinó elementos festivos con momentos de recogimiento.
La iniciativa buscó poner en valor el legado de Francisco, especialmente su impulso a la “cultura del encuentro”, uno de los ejes de su papado. En ese marco, el evento se presentó como una experiencia abierta, que trascendió lo estrictamente religioso para convertirse en una manifestación cultural y comunitaria.
Las imágenes del pontífice se proyectaron durante toda la jornada, mientras el público acompañaba con banderas, luces de celulares y aplausos, en una escena que mezcló liturgia y espectáculo en un formato poco convencional.
La elección de Plaza de Mayo, escenario central de la vida política y social argentina, aportó una carga simbólica adicional a una propuesta que buscó resignificar el homenaje desde un lenguaje contemporáneo y orientado a nuevas audiencias.


