Miles de peregrinos de toda la región llegaron a pie y a caballo hasta la Basílica sampachense para participar de la celebración religiosa más importante del año, que incluye la tradicional procesión de 14 cuadras y la misa central a cargo del obispo diocesano Adolfo Uriona.

La comunidad de Sampacho y miles de fieles de toda la región participan este sábado de las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de La Consolata, en la celebración religiosa más importante del año para la localidad. La jornada se inició en las primeras horas de la mañana con una salva de bombas de estruendo y el repique de campanas que recibieron a los peregrinos que llegaron a pie o a caballo hasta el santuario, declarado Basílica en 2024.

El programa central de la jornada incluye la tradicional procesión de 14 cuadras, que comienza a las 15 horas, seguida por la Misa de despedida a cargo del obispo diocesano, monseñor Adolfo Uriona, prevista para las 16 horas. El municipio transmite la ceremonia en vivo para quienes no puedan acercarse al santuario.

El vínculo de Sampacho con La Consolata tiene raíces centenarias, impulsadas en gran medida por la figura del padre Juan Cinotto, de quien este año se cumplen 80 años de su fallecimiento. La primera imagen oficial llegó al templo en 1907, una pintura en lienzo entregada por San José Allamano que hoy descansa enmarcada en un bloque de 1.800 kilos de mármol de Carrara. La imagen principal que hoy protagoniza las festividades llegó pocos años después, en 1911: una pieza tallada íntegramente en madera, traída en barco desde Europa, que pesa 1.234 kilos y requiere la fuerza de 28 hombres para ser trasladada en procesión.

El templo también resguarda un patrimonio artístico y musical poco conocido fuera de la región. Su órgano de tubos, fabricado por la firma italiana Balbiani y llegado a Sampacho en la década de 1940, cuenta con más de 900 tubos y tres teclados, y se acerca a sus dos siglos de antigüedad. Aunque requiere trabajos de restauración, el instrumento sigue en funcionamiento y acompaña la misa de las 21 horas con himnos marianos. La cúpula y el camarín de la Virgen exhiben frescos originales realizados a partir de 1947 por el pintor Fernando Bonfiglioli, junto a vitrales traídos de Francia e Italia, mientras que la Basílica conserva además reliquias óseas de distintos santos, entre ellos Santa Lucía, San Jerónimo y Fray Mamerto Esquiú.

Si bien el 20 de junio marca el punto culminante de las celebraciones patronales, las puertas del santuario permanecen abiertas durante todo el año para quienes deseen visitarlo.

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