La rectora de la UNRC defendió el tratamiento institucional del conflicto que derivó en la toma del Rectorado y cuestionó las acusaciones del gremio. Aseguró que el expediente continúa en el Consejo Superior y que también se habilitó la consulta a las paritarias local y nacional.
Mientras en el hall de la Facultad de Agronomía y Veterinaria se desarrollaba la asamblea que resolvió levantar la toma del Rectorado, la rectora de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), Marisa Rovera, salió al cruce de los cuestionamientos de los trabajadores nodocentes y defendió el accionar de las autoridades universitarias.
En diálogo con Radio Universidad, Rovera rechazó de plano que la institución haya incumplido el Convenio Colectivo de Trabajo. “Aseverar que incumplo un convenio colectivo de trabajo es una distorsión absoluta”, sostuvo.
La rectora explicó que el conflicto se originó hace más de un año y medio y que desde entonces el expediente permanece bajo tratamiento del Consejo Superior, dentro de la comisión que interviene habitualmente en los casos que se originan a partir de un recurso jerárquico.
Según detalló, la controversia surgió porque la entidad sindical no está de acuerdo con una resolución rectoral mediante la cual se designó a una trabajadora nodocente en un cargo dentro del área privada del Rectorado.
“Se habilitó la consulta, tanto a la paritaria local como a la nacional”, afirmó Rovera, quien remarcó que la Universidad actuó dentro de sus canales institucionales.
En ese sentido, defendió también la intervención de los órganos jurídicos de la UNRC. “La Universidad, en el marco de su autonomía universitaria, también dispone legítimamente de órganos de asesoramiento jurídico”, señaló, y aclaró que se trata de trabajadores de la institución encargados de resguardar la legitimidad del accionar de los órganos de gobierno.
“El tratamiento estuvo siempre en la órbita de los canales institucionales”, insistió.
“No hubo ninguna desviación”
Rovera cuestionó particularmente la acusación de que se haya vulnerado el Convenio Colectivo de Trabajo. Consideró que esa afirmación implica “deslegitimar el accionar de la asesoría jurídica de la Universidad” y también el trabajo de los consejeros superiores que durante más de un año analizaron el expediente en la Comisión de Interpretación y Reglamento.
“El tema no tuvo ninguna desviación desde lo legal y legítimo”, aseguró.
La rectora calificó el conflicto como un escenario de “gravedad institucional”, aunque consideró que la resolución alcanzada representa un triunfo del funcionamiento democrático de la Universidad.
En ese marco, destacó especialmente el rol del Consejo Superior, al que definió como el máximo órgano de gobierno de la institución. Valoró como “ejemplar” el trabajo desarrollado por ese cuerpo para intentar resolver la disputa y sostuvo que su funcionamiento “enaltece a la institución”.
El expediente seguirá en el Consejo Superior
Más allá del levantamiento de la toma, Rovera aclaró que el conflicto de fondo todavía no está cerrado.
“El tema en particular continúa en el seno del Consejo Superior, como corresponde”, explicó. Según indicó, se prorrogó por hasta 30 días el tratamiento del expediente y se habilitó el ingreso de documentación para que pueda ser analizado en una sesión extraordinaria.
La rectora también buscó marcar distancia de cualquier intención de desconocer el ámbito paritario. “No pretendo desconocer bajo ningún concepto la participación de la paritaria”, afirmó.
En ese sentido, reconoció que existe un artículo del Convenio Colectivo que atribuye a la paritaria nacional la interpretación de las normas ante situaciones de conflicto y aseguró que “todo eso se cumplió”.
Las declaraciones de Rovera se produjeron pocas horas antes de que la asamblea nodocente resolviera levantar por unanimidad la toma del Rectorado. El gremio ATURC sostuvo que la decisión se tomó luego de que se aceptara retirar el expediente del tratamiento del Consejo Superior para encaminarlo hacia la instancia paritaria.
Defensa de los sindicatos
Finalmente, Rovera buscó bajar el tono de la confrontación y reivindicó el rol de las organizaciones sindicales dentro de la Universidad.
“Soy muy respetuosa, así como respeto un convenio, respeto y pongo en alto el valor de los sindicatos”, sostuvo.
La rectora consideró que las organizaciones gremiales “hacen bien a las instituciones” porque resguardan derechos y defienden tanto las condiciones laborales como salarios dignos.
De esta manera, mientras los nodocentes celebraron el levantamiento de la toma como un resultado de su plan de lucha, desde el Rectorado la interpretación es diferente: la Universidad sostiene que el expediente fue tratado por las vías institucionales correspondientes y que el conflicto aún debe resolverse dentro de los mecanismos previstos por la propia institución y el Convenio Colectivo de Trabajo.


