El Gobierno británico cuestionó la exhibición de una pancarta con la leyenda «Las Malvinas son argentinas» durante los festejos posteriores a la semifinal del Mundial 2026 y solicitó la intervención de la FIFA. La AFA podría enfrentar un expediente disciplinario.
La clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial 2026 abrió un nuevo frente de tensión con el Reino Unido. Tras la victoria por 2 a 1 sobre Inglaterra en la semifinal disputada en Atlanta, el Gobierno británico pidió a la FIFA que investigue al seleccionado argentino por la exhibición de una bandera con la inscripción «Las Malvinas son argentinas» durante los festejos en el campo de juego.
La pancarta fue entregada por hinchas desde las tribunas y fue mostrada por varios integrantes del plantel al finalizar el encuentro, reavivando la histórica disputa por la soberanía del archipiélago del Atlántico Sur.
El secretario de Negocios del Reino Unido, Peter Kyle, calificó el gesto como «totalmente inapropiado» y reclamó que la FIFA lleve adelante una investigación. Según argumentó, el Código Disciplinario del organismo prohíbe la exhibición de mensajes de carácter político durante competencias oficiales, por lo que tanto los futbolistas como la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) podrían quedar sujetos a un expediente.
En caso de avanzar el proceso disciplinario, las sanciones previstas para este tipo de infracciones contemplan multas económicas que van desde los 5.000 hasta los 20.000 dólares.
No sería la primera vez que la FIFA interviene en una situación de estas características. Uno de los antecedentes más recordados ocurrió durante los Juegos Olímpicos de Londres 2012, cuando el futbolista surcoreano Park Jong-woo fue suspendido por exhibir un mensaje relacionado con la disputa territorial entre Corea del Sur y Japón por las islas Dokdo.
La respuesta del plantel
Tras el encuentro, algunos futbolistas argentinos fueron consultados sobre el significado de la bandera y la relación con la causa Malvinas.
El defensor Lisandro Martínez sostuvo que el equipo sintió que «no podía fallarle al pueblo argentino», mientras que Leandro Paredes señaló que la guerra representa «una parte triste de nuestra historia» y aseguró que el plantel también jugó «por todos los que estuvieron en ese episodio».
Un conflicto que trasciende el fútbol
La rivalidad entre Argentina e Inglaterra suele estar atravesada por la cuestión Malvinas, un conflicto de soberanía que mantiene enfrentados diplomáticamente a ambos países desde hace décadas y que tuvo su episodio más dramático con la guerra de 1982.
El reclamo británico se produce apenas días antes de la final del Mundial, en la que la Selección argentina buscará el bicampeonato frente a España, mientras se aguarda si la FIFA decide abrir formalmente una investigación por lo ocurrido tras la semifinal.

