Las Pymes argentinas atraviesan una situación crítica, según alertó la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), que señaló que el sector enfrenta un escenario de cierre de empresas, caída de la actividad y dificultades para sostener el empleo.
En el marco del Día Internacional de las Microempresas y de las Pequeñas y Medianas Empresas, APYME difundió un documento donde afirmó que las Pymes argentinas se encuentran “en peligro de extinción” frente al actual contexto económico.
La entidad sostuvo que, mientras organismos internacionales reconocen a las pequeñas y medianas empresas como un sector central de la economía mundial por su aporte al empleo y al Producto Bruto Interno, en Argentina se registraron cierres de compañías desde 2023.
Según el comunicado, más de 26.000 empresas dejaron de funcionar desde ese año, con un promedio de 30 cierres diarios. APYME vinculó esta situación con el impacto sobre el mercado interno y la producción nacional.
La organización empresarial planteó que la situación actual responde a un modelo económico que, según su análisis, favorece a grandes corporaciones y sectores concentrados mientras afecta a las pequeñas y medianas empresas.
Desde APYME señalaron que el mercado interno constituye uno de los principales espacios de actividad para las Pymes argentinas, especialmente para aquellas vinculadas a la producción, el comercio y los servicios.
El comunicado también cuestionó el resultado del superávit comercial y afirmó que los ingresos provenientes de exportaciones no se traducen en desarrollo productivo interno.
En ese sentido, la entidad sostuvo que los recursos generados por la actividad exportadora no alcanzan para impulsar una mayor integración económica y reclamó políticas orientadas al fortalecimiento de la producción local.
Críticas a las políticas de inversión y al rol del Estado
APYME manifestó objeciones sobre normativas como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y señaló que estas medidas generan condiciones favorables para grandes grupos económicos y empresas internacionales.
Según la entidad, este esquema deja en una posición de menor competitividad a proveedores nacionales y profundiza diferencias entre distintos sectores productivos.
El documento también expresó preocupación por el financiamiento de organismos vinculados a la tecnología y la innovación productiva, como el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Para APYME, estas instituciones cumplen un rol en la transferencia tecnológica y en el acompañamiento a las empresas de menor escala.
Reclamo por una emergencia nacional para el sector Pyme
La organización empresaria planteó la necesidad de implementar políticas destinadas a sostener el empleo formal, la producción y la integración de las cadenas de valor.
“Argentina necesita con urgencia retomar un proyecto que ponga los recursos del país al servicio de la tecnificación, el trabajo formal y la integración productiva”, expresó APYME en el comunicado.
La entidad convocó a sectores productivos, gremiales, académicos y políticos a acompañar el pedido de declaración de emergencia Mipyme nacional.
De acuerdo con la información difundida por APYME, el objetivo es impulsar medidas que permitan sostener a las Pymes argentinas, consideradas un componente central de la actividad económica en las distintas regiones del país.


