El juez federal brindó detalles sobre las ocho nuevas identificaciones en el ex centro clandestino de detención La Perla, en Córdoba. Destacó el trabajo del EAAF y convocó a familiares a aportar muestras de sangre para avanzar en la causa.
En el marco de la investigación que se lleva adelante en la Justicia Federal de Córdoba por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar, el juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja confirmó la identificación de ocho personas que permanecían desaparecidas y cuyos restos fueron hallados en los predios del ex Centro Clandestino de Detención La Perla.
En diálogo con Canal 10, el magistrado brindó precisiones sobre el minucioso proceso técnico llevado a cabo por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) y el perito Guillermo Sagripanti.
Muestras de laboratorio y un proceso que avanza
Vaca Narvaja detalló que las ocho identificaciones recientes corresponden a la recolección de restos óseos efectuada durante el año pasado en la zona de enterramientos clandestinos: «El 22 de septiembre del año pasado encontramos los primeros restos. Todo lo que se está pasando a laboratorio y reconocimiento de ADN es lo recolectado el año pasado. Dentro de esa recolección tuvimos una primera identificación de 12 personas, después otra de 17, identificamos una más y ahora tenemos ocho identificaciones».
Asimismo, el magistrado destacó que durante este año se concretó una importante campaña de excavación en el terreno que permitió recolectar una nueva cantidad significativa de restos óseos que serán analizados próximamente en los laboratorios.
Venta de mentiras y la tecnología frente al «removido» de restos
Uno de los puntos más relevantes expuestos por el titular del Juzgado Federal N° 3 refiere a las maniobras que la dictadura ejecutó en 1979 para intentar ocultar las pruebas antes de la inspección internacional de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH): «En el año 1979, antes de la visita de la CIDH, los militares con palas mecánicas y camiones se llevaron los restos pensando que así tapaban los crímenes. Pero hoy la tecnología de identificación de ADN de pequeños restos óseos ha dado por tierra con esos planes».
El juez enfatizó el valor probatorio e histórico de estas certezas: «Esto nos permite saber con certeza que la persona desaparecida estuvo ahí, está identificada, y con esto terminamos con una de las secuelas más terroríficas de la dictadura: la desaparición forzada de personas».
Víctimas antes del golpe y llamado a aportar muestras de ADN
El magistrado reveló además que el centro clandestino ya registraba actividad represiva previa a la formalización del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976: «Hemos identificado personas que estaban desaparecidas ya en el año 1975, es decir, antes de la formalización del golpe militar».
Para poder continuar con el reconocimiento de los nuevos restos extraídos, Vaca Narvaja hizo un llamado urgente a la comunidad para sumar muestras al Banco Nacional de Datos Genéticos: «Lanzamos una campaña de difusión pública para que las personas que tengan familiares desaparecidos vayan a aportar una muestra de sangre. En la medida que haya contramuestras de los familiares, esos restos van a poder ser identificados».
Finalmente, confirmó que la Justicia mantiene un expediente abierto investigando el destino final que los militares le dieron a los camiones con restos trasladados en 1979: «Tenemos algunos indicios y testimonios de dónde podrían haber ido a parar esos restos».
Fuente: Cba24N
