Según las estimaciones, la medida no sería suficiente para mejorar el acceso a la vivida en el país. La clave está en el volumen de financiamiento.

El Gobierno nacional anunció una nueva línea de créditos hipotecarios UVA financiada con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES, pero especialistas advierten que su alcance todavía sería insuficiente para modificar la tendencia de acceso a la vivienda propia en el país.

El programa contempla la utilización de $2 billones del FGS para ofrecer financiamiento destinado a la compra de primera vivienda. Los fondos serán colocados entre bancos mediante plazos fijos UVA y las entidades, a su vez, ofrecerán créditos a los usuarios a una tasa cercana a UVA más 7,5%.

Según las estimaciones difundidas, la medida podría alcanzar a unas 18.000 familias, tomando como referencia un crédito promedio de US$80.000. Los préstamos tendrán un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo de 150.000 UVAs.

Como ejemplo, para acceder a una vivienda valuada en US$106.667, una familia debería acreditar ingresos cercanos a $3,46 millones y afrontar una cuota inicial de unos $865.000 a 25 años. La tasa prevista para estas operaciones se ubica alrededor de UVA más 7%.

El principal límite, de acuerdo con especialistas citados en el informe, es el volumen de financiamiento. Entre 2016 y 2019 se otorgaron alrededor de 200.000 créditos hipotecarios en todo el país, unos 50.000 por año. En los últimos tres años, el promedio se redujo a unos 20.000 anuales.

En paralelo, el acceso a la vivienda propia viene perdiendo terreno. En los 31 aglomerados urbanos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares, la proporción de hogares inquilinos pasó del 13,9% en 2007 al 18,4% en 2026. En el mismo período, la participación de los propietarios cayó del 67,4% al 65,6%.

La situación es todavía más marcada entre las personas de 30 a 45 años: a nivel nacional, el 25,6% alquila y el 64,1% es propietario. En la Ciudad de Buenos Aires, en cambio, casi la mitad de ese grupo alquila.

Otro problema es la concentración territorial del crédito. Según el economista Federico Rouco, aproximadamente un tercio del financiamiento hipotecario se concentra en la Ciudad de Buenos Aires y otro tercio en la provincia de Buenos Aires, mientras que Córdoba, Mendoza y Santa Fe reúnen buena parte del resto.

Por eso, aunque la nueva línea pueda generar un impulso para determinados sectores y mercados inmobiliarios, el volumen proyectado todavía estaría lejos de modificar la estructura habitacional del país. Para cambiar esa tendencia, los especialistas consideran necesario un crecimiento mucho mayor y sostenido del crédito hipotecario.

¡Viralizalo!