La relación entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales atraviesa un nuevo momento de tensión, con el Presupuesto 2027 y la reforma electoral como próximas pruebas. La caída de la coparticipación y la competencia libertaria en las provincias suman presión.
Los gobernadores que hasta hace algunos meses funcionaban como aliados circunstanciales de Javier Milei comenzaron a tomar mayor distancia de la Casa Rosada. El cambio de clima se refleja en el Congreso, donde los bloques dialoguistas ya no acompañan automáticamente las iniciativas del oficialismo.
La discusión por el Presupuesto 2027 y la reforma electoral aparece ahora como una nueva prueba para el Gobierno. Los mandatarios provinciales necesitan recursos y, al mismo tiempo, observan con preocupación el desembarco de La Libertad Avanza (LLA) en sus territorios de cara a las elecciones del próximo año.
Gobernadores que empiezan a marcar límites
En las últimas semanas, legisladores vinculados a gobernadores como Osvaldo Jaldo, Hugo Passalacqua, Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro acompañaron iniciativas opositoras en Diputados, en una señal de que el oficialismo ya no cuenta con el mismo margen parlamentario.
También aparecen diferencias entre las provincias en proyectos económicos específicos. Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, por ejemplo, cuestionan la reforma de la Ley de Biocombustibles por considerar que el ingreso de grandes compañías integradas al mercado podría perjudicar a las pymes.
La nueva dinámica fue resumida en una frase que circula entre los mandatarios: “ahora el espadeo es proyecto por proyecto”.
Los recursos, otra fuente de tensión
La Casa Rosada intentó recomponer el vínculo mediante la reactivación de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). En septiembre se habilitaron $12.000 millones para Jujuy, La Pampa y Misiones, aunque el reparto no alcanzó para disipar los conflictos entre Nación y las provincias.
Al mismo tiempo, los gobernadores enfrentan un escenario de menores recursos automáticos. Según un informe de la Fundación Encuentro, las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires acumularon hasta agosto una caída real del 1,2% en las transferencias por coparticipación respecto del mismo período de 2025.
El conflicto entre La Pampa y Mendoza por las regalías del complejo hidroeléctrico de Los Nihuiles sumó otro frente de tensión, luego de que Nación estableciera que el 100% de esos recursos corresponde a Mendoza.
La elección de 2027 ya condiciona el vínculo
Detrás de las discusiones parlamentarias aparece una disputa más profunda: quién tendrá el control político de las provincias en 2027.
Los gobernadores dialoguistas sospechan que LLA competirá directamente en sus distritos, incluso contra quienes hoy mantienen acuerdos con Milei. El lanzamiento de Lisandro Catalán como candidato en Tucumán es una de las primeras señales concretas de ese escenario.
En ese contexto, el resultado del peronismo en Marcos Juárez también encendió alertas dentro del oficialismo nacional. La elección mostró, según el análisis citado, los riesgos de una oposición fragmentada y abrió interrogantes sobre cómo se reconfigurarán las alianzas provinciales rumbo a 2027.
Mientras tanto, el Gobierno deberá enviar el Presupuesto 2027 antes del 15 de septiembre y avanzar con la reforma electoral, cuyo punto más conflictivo será la eventual eliminación de las PASO.
