El gobernador se mostró optimista por la designación del nuevo jefe de Gabinete nacional y destacó el vínculo personal que mantiene con el funcionario. Sin embargo, aclaró que mantendrá sus reclamos cuando las medidas nacionales afecten a Córdoba, con especial énfasis en la discusión por la Zona Fría.
El gobernador Martín Llaryora se refirió este miércoles en Río Cuarto a la designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete de la Nación y aseguró que espera mantener un diálogo institucional que permita alcanzar acuerdos con el Gobierno nacional, aunque remarcó que seguirá defendiendo «los intereses de los cordobeses» cuando existan diferencias.
Consultado por la prensa durante las actividades oficiales por el Día de la Independencia, el mandatario provincial destacó la relación que mantiene desde hace años con el nuevo funcionario nacional.
«Lo conozco hace mucho tiempo, así que tengo un diálogo fluido. Espero que nos podamos seguir poniendo de acuerdo en muchas cosas que sean buenas para la Argentina», afirmó.
No obstante, aclaró que esa cercanía no modificará la postura de Córdoba frente a decisiones que considere perjudiciales para la provincia.
«En aquellas cosas en las que no estemos de acuerdo me van a ver defender, como siempre, los intereses de los cordobeses», sostuvo.
La discusión por la Zona Fría
Llaryora volvió a cuestionar la posibilidad de que el Gobierno nacional avance sobre el régimen de Zona Fría, al advertir que una modificación implicaría un fuerte incremento en el costo del gas para buena parte del territorio provincial.
«No es una crítica por hacer una crítica. Si nos quieren sacar la Zona Fría, yo tengo que defender a los cordobeses», afirmó.
En ese sentido, recordó que la incorporación de distintas localidades cordobesas al beneficio fue producto de un largo reclamo y advirtió que eliminarlo tendría un fuerte impacto económico en el sur provincial.
«Estamos hablando de recursos que volverían a salir del bolsillo de los cordobeses. Peleamos mucho para conseguir ese beneficio y no vamos a aceptar que nos lo quiten», expresó.
Relación institucional
El gobernador insistió en que la llegada de Santilli abre una nueva etapa de diálogo con la Casa Rosada, aunque reiteró que la defensa de los intereses provinciales continuará siendo el eje de su gestión.
«Mi relación personal con Santilli no va a influir en las posiciones que tenga el Gobierno nacional ni en las que tengamos nosotros como Gobierno provincial. El mandato que recibí es defender los intereses de Córdoba», afirmó.
Finalmente, cuestionó a dirigentes cordobeses que acompañan iniciativas nacionales que, a su entender, perjudican a la provincia.
«Es inentendible que algunos representantes de Córdoba voten en contra de los intereses de los propios cordobeses. Acá sabemos perfectamente lo que significa el frío y lo que implicaría perder la Zona Fría», concluyó.

