El gobernador visitó la ciudad para inaugurar una nueva escuela y recorrer la 92ª Expo Rural. Vinculó la baja de los recursos provinciales con el cierre de pymes y la pérdida de empleo, y detalló las líneas de crédito y beneficios que impulsa la Provincia para amortiguar el impacto en los sectores productivos.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, encabezó este jueves una nueva visita a Río Cuarto, donde inauguró un edificio escolar del IPEM N° 444 y recorrió los stands de la 92ª Exposición Nacional Ganadera, Comercial, Industrial y de Servicios, organizada por la Sociedad Rural local.
Consultado por la prensa sobre la situación económica y la persistente caída de la coparticipación que reciben la Provincia y los municipios, el mandatario admitió que el fenómeno no responde solo a un problema de recursos, sino a un «quiebre» más profundo en la actividad productiva.
Llaryora sostuvo que la merma en la coparticipación —que golpea tanto a la administración provincial como a los municipios, incluido Río Cuarto— sería un asunto menor si estuviera acompañada por una sociedad en crecimiento. El diagnóstico, planteó, es más grave: la baja de los recursos es consecuencia directa del freno en la actividad económica, el cierre de pequeñas y medianas empresas y la pérdida de puestos de trabajo.
«Lo que marca la caída de los recursos es un quiebre en la actividad económica, el cierre de pymes y la falta de trabajo», expresó.
El gobernador explicó que ese escenario impacta al Estado provincial «por partida doble»: por un lado, reduce los ingresos fiscales; por otro, incrementa la demanda de servicios públicos. Citó como ejemplo la salud: cuando una persona pierde su empleo, pierde también la cobertura de la obra social y pasa a depender del sistema de salud pública. En la misma línea, mencionó el refuerzo del boleto educativo gratuito y el aumento de estudiantes que reciben alimentación a través del Programa de Asistencia Integral Córdoba (Paicor).
Un diagnóstico sobre el endeudamiento de las familias
Además de los indicadores del sistema financiero formal, Llaryora citó un estudio —sin precisar la fuente— según el cual una porción significativa de las familias cordobesas ya recurrió al endeudamiento informal, incluido el préstamo entre parientes, antes de llegar al sistema bancario. Según su lectura, ese endeudamiento «intrafamiliar» y extrabancario no queda reflejado en las estadísticas oficiales, pero explica en parte la retracción del consumo.
«Cuando las familias están endeudadas, naturalmente no pueden consumir, no pueden comprar, están en achique», señaló el gobernador, y agregó que esa caída del consumo repercute directamente en el cierre de comercios y pymes, y de ahí en un mayor desempleo.
El mandatario provincial remarcó, de todos modos, que la macroeconomía nacional —con una inflación en baja, según indicó— no es competencia del gobierno provincial. «No somos responsables de la macroeconomía», afirmó, y ubicó la respuesta de la Provincia en el terreno de lo que calificó como un «plan de alivio».
Créditos para pymes y descuentos con la Tarjeta Cordobesa
Llaryora detalló varias de las herramientas que el gobierno provincial puso en marcha para sostener a los sectores productivos y a las familias cordobesas en el actual contexto económico:
- Crédito para pymes: una línea de financiamiento de $20.000 millones destinada a capital de trabajo, con una tasa que —según el gobernador— no tiene equivalente en el mercado.
- Financiamiento para maquinaria agrícola cordobesa: un esquema pensado para que la industria metalmecánica provincial pueda competir ofreciendo, además de calidad, condiciones de financiamiento que sostengan las ventas y, con ellas, el empleo del sector.
- Tarjeta Cordobesa: un acuerdo con supermercados y farmacias de la provincia para financiar en seis cuotas sin interés la compra de alimentos y medicamentos, los dos rubros que —dijo— concentran la mayor proporción del gasto familiar.
«Nadie quiere echar, nadie quiere cerrar. Esto es un aliciente en el medio de esta situación tan difícil», sostuvo Llaryora.
El gobernador enmarcó estas medidas dentro de lo que definió como el margen de acción disponible para un gobierno provincial frente a una coyuntura macroeconómica que, sostuvo, excede su órbita de decisión. Según su planteo, el objetivo de estas líneas de crédito y beneficios es «que la rueda se pueda mover un poquito más» mientras se sostiene la actividad de productores, empresarios, industriales y comerciantes cordobeses.
