El pontífice concluyó su recorrido por el país vecino con una misa en Florida y viajará hacia Buenos Aires, donde está previsto que arribe a las 16:30. Durante su estadía, dejó mensajes sobre la unidad, la educación, la pobreza y los riesgos de la inteligencia artificial, con un llamado a poner a las personas por encima de los algoritmos.
El papa León XIV concluyó este domingo su visita a Uruguay y emprendió el camino hacia la Argentina, donde iniciará una agenda de actividades oficiales y encuentros pastorales. La despedida del país vecino tuvo como escenario a Florida, con una última misa en la Catedral Basílica, sede del Santuario de la Virgen de los Treinta y Tres Orientales, ante una multitud de fieles.
Tras la celebración religiosa y el recorrido por las calles de la ciudad a bordo del papamóvil, el pontífice partirá rumbo a Buenos Aires. El vuelo está previsto para las 15:30, mientras que su llegada al Aeroparque Jorge Newbery se estima para las 16:30, en el comienzo de una visita que marcará el regreso de un Papa a la Argentina después de 38 años.
Unidad, educación y una advertencia sobre la inteligencia artificial
La primera etapa de la gira sudamericana dejó una serie de mensajes centrados en la convivencia, la fraternidad y el compromiso con los sectores más vulnerables. En su primera misa en Uruguay, celebrada en las afueras de Paysandú ante unos 40.000 fieles, León XIV llamó a construir puentes y fortalecer los vínculos comunitarios.
En esa oportunidad, también destacó al mate como símbolo de unidad y encuentro. “Nos enseña a compartir y a estar juntos, a estrechar lazos que nos unen y nos hermanan”, sostuvo, en una referencia a una tradición que atraviesa la identidad rioplatense.
Uno de los momentos más significativos de su recorrido tuvo lugar en Casavalle, un barrio humilde de Montevideo, donde el Papa advirtió sobre las dificultades que enfrentan los niños para acceder a la educación. “No podemos pasar de largo cuando sabemos que hay niños en Uruguay que no van a la escuela por miedo a no volver”, expresó ante unas 12.000 personas reunidas en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe.
La agenda también incluyó una visita a la Universidad Católica del Uruguay, donde León XIV planteó una de las reflexiones centrales de su paso por el país: los riesgos de la inteligencia artificial y la deshumanización. El pontífice reclamó que la educación escolar y universitaria promueva un uso responsable de las nuevas tecnologías y sostuvo que la persona debe estar por encima del algoritmo.
Fe, historia y compromiso con la sociedad
En su última misa, el Papa también hizo referencia a la historia uruguaya y al vínculo entre la identidad nacional y la fe. Al recordar la gesta de 1825, afirmó que “la historia de los pueblos no se comprende del todo cuando se prescinde de Dios”.
Además, destacó la devoción a la Virgen de los Treinta y Tres Orientales y pidió rezar por las autoridades del país, para que “busquen con rectitud el bien de todos”. Su mensaje también incluyó a las familias, los jóvenes y las personas que atraviesan situaciones de sufrimiento.
Con esos planteos, León XIV cerró su primera etapa sudamericana antes de llegar a la Argentina, donde continuará con una agenda de celebraciones religiosas, encuentros institucionales y visitas pastorales. Luego, la gira tendrá como destino final Perú.
