La morosidad de familias y pymes alcanzó el 12,7% de la cartera bancaria en junio, mientras que en las entidades no bancarias llega al 32%. Un análisis de Orlando Ferreres advierte que el endeudamiento y las dificultades para afrontar las cuotas coinciden con una caída de las ventas en supermercados durante los primeros meses de 2026.

El crecimiento de la mora se convirtió en uno de los factores que comenzó a presionar sobre la economía cotidiana de las familias. Si bien los últimos datos muestran una leve baja en los indicadores del sistema financiero, el nivel de endeudamiento y las dificultades para afrontar los pagos continúan siendo elevados.

Según el análisis del economista Orlando Ferreres, la mora de familias y pequeñas y medianas empresas alcanzó el 12,7% de la cartera de préstamos bancarios en junio de 2026, apenas por debajo del 12,8% registrado en mayo.

El descenso se produjo luego de 19 meses consecutivos de aumento y estuvo vinculado, en parte, a los procesos de refinanciación de deudas. Sin embargo, el escenario sigue siendo complejo, especialmente fuera del sistema bancario.

La mora llega al 32% en entidades no bancarias

En billeteras virtuales y otras entidades no bancarias, la irregularidad de los préstamos continúa en ascenso y alcanza al 32% de la cartera.

El fenómeno afecta particularmente a personas jóvenes, de entre 18 y 35 años, que accedieron a créditos para financiar compras de bienes durables durante la segunda mitad de 2025.

El informe también advierte que la mora total del crédito al sector privado pasó del 7,7% en mayo al 7,6% en junio, aunque la mejora todavía no permite asegurar un cambio definitivo de tendencia.

Además, el volumen de préstamos refinanciados representa el 3,4% del crédito destinado a las familias y el 0,7% del financiamiento a las empresas, niveles que se encuentran entre los más altos de las últimas décadas.

“Es difícil descartar por completo que la morosidad no vuelva a aumentar durante el tercer trimestre”, advierte el análisis, que señala que los atrasos en los pagos crecieron en 18 de los 30 principales bancos durante junio.

El impacto de la deuda en las ventas de supermercados

Para Ferreres, el crecimiento de la mora también permite observar una relación con la evolución del consumo. Mientras las ventas en supermercados habían mostrado una recuperación durante 2025, los primeros cinco meses de 2026 registraron una caída acumulada.

Según los datos analizados, entre enero y mayo de este año las ventas reales de supermercados retrocedieron un 2,8% interanual.

El economista plantea una correlación entre ambos fenómenos: a medida que una mayor parte de los ingresos familiares debe destinarse al pago o refinanciación de deudas, se reduce la disponibilidad de recursos para el consumo.

“Cuando se registró el aumento de la mora en los créditos de las familias y pymes, las ventas en los supermercados empezaron a reducirse”, sostiene el análisis.

En ese contexto, una eventual reducción sostenida de la morosidad aparece como uno de los desafíos para recuperar el dinamismo del crédito y, al mismo tiempo, aliviar la presión sobre los ingresos disponibles de las familias. Mientras tanto, la evolución de los atrasos en los pagos seguirá siendo un indicador clave para medir la situación financiera de hogares y empresas.

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