El dato confirma una fuerte desaceleración de los precios, pero el impacto social sigue siendo crítico: más de la mitad de los hogares no cubre la canasta alimentaria y el consumo continúa en baja en el sur de Córdoba.

La inflación anual de 2025 alcanzó el 31,4% en la provincia de Córdoba, según el último Informe Económico y Social del Instituto de Estadísticas y Tendencias Económicas y Sociales (IETSE) del Centro de Almaceneros. El relevamiento, difundido este 6 de enero de 2026, señala que, pese a la desaceleración inflacionaria, la situación social continúa siendo compleja, con altos niveles de pobreza, indigencia y caída del consumo en todo el territorio provincial.

De acuerdo al informe, la inflación de diciembre de 2025 fue del 2,26%, consolidando una tendencia que se repite desde octubre y noviembre. Sin embargo, el estudio advierte que existe una dificultad persistente para perforar el piso del 2% mensual, aun en un contexto de consumo deprimido y retrocesos en la actividad económica.

Un año con la inflación más baja en casi una década

Con estos registros, la inflación promedio mensual de 2025 se ubicó en 2,3%, marcando una desaceleración significativa respecto de los años anteriores. En comparación, la inflación interanual había sido del 211,4% en 2023 y del 117,8% en 2024, según datos oficiales. El IETSE remarca que se trata del nivel inflacionario más bajo de los últimos diez años en Córdoba.

Durante diciembre, el rubro que más presionó sobre los precios fue Alimentos y Bebidas sin Alcohol, con un aumento del 2,8%, impulsado principalmente por la suba del 9% en la carne vacuna. También se registraron incrementos en tarifas y transporte, restaurantes y hoteles, e indumentaria y calzado.

Deterioro social y dificultades para cubrir la canasta básica

Más allá de la baja de la inflación, el informe expone un escenario social crítico. En diciembre, la línea de pobreza por ingresos se ubicó en $1.674.780, mientras que la línea de indigencia alcanzó los $904.039. Estos valores reflejan las crecientes dificultades de los hogares para cubrir necesidades básicas.

Las encuestas realizadas por el IETSE indican que el 55,7% de los hogares no logró cubrir la Canasta Básica Alimentaria. Entre quienes sí lo hicieron, más del 70% dependió de algún tipo de asistencia estatal. Además, el 51,1% de los hogares eliminó al menos una comida diaria, principalmente la cena; el 30,6% atravesó situaciones de hambre no satisfecho y cerca del 88% recurrió a crédito, fiado o préstamos para comprar alimentos.

Caída del consumo y salarios rezagados

El consumo continuó en terreno negativo durante el cierre del año. En diciembre, las ventas minoristas cayeron 8,4% interanual en volumen, aunque con una leve mejora respecto de noviembre. En el acumulado de 2025 frente a 2024, la contracción fue del 21,3%, reflejando el impacto de salarios que crecieron por debajo de la inflación y deterioraron el poder adquisitivo de las familias cordobesas.

Expectativas para 2026 y cambios en la medición del IPC

De cara a 2026, el IETSE destacó la implementación de una nueva metodología de medición del IPC por parte del INDEC, que comenzará a aplicarse con los datos de enero. La actualización incluye una nueva canasta basada en la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2017–2018, cambios en las ponderaciones y una mayor digitalización del relevamiento de precios.

Según el instituto, esta mejora metodológica permitirá reflejar con mayor precisión el costo real de vida y podría mostrar niveles estructuralmente más altos de inflación, pobreza e indigencia, más acordes con la realidad que enfrentan los hogares en Córdoba y el sur provincial.

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