El fiscal de Cámara sostuvo que no está obligado a acusar sin pruebas y pidió cautela sobre el nuevo sospechoso. También cuestionó líneas investigativas y denunció presiones tras la absolución de Macarrón.
En una nueva audiencia del Jury de Enjuiciamiento por el caso Nora Dalmasso, el fiscal de Cámara Julio Rivero defendió su actuación y explicó por qué no avanzó con determinadas líneas de investigación. El planteo se realizó este lunes en Córdoba, en el marco del proceso que revisa el desempeño de funcionarios judiciales vinculados a la causa que conmocionó a Río Cuarto.
Rivero fue contundente al definir su rol: “Soy el dueño de la prueba y quien analiza el documento acusatorio”, afirmó, al remarcar que el Ministerio Público Fiscal no actúa como “acusador a ultranza”, sino bajo un criterio de objetividad. En ese sentido, sostuvo que no existe obligación de acusar si no hay sustento probatorio suficiente.
Críticas a líneas de investigación
Durante su exposición, el fiscal justificó por qué descartó algunas medidas, como la citación de allegados a Facundo Macarrón. “¿Qué sentido tiene tomar declaración a los chicos que estuvieron con Facundo la noche que mataron a Nora? Eso está lejos del objeto”, planteó.
También explicó que no solicitó el ADN de Roberto Bárzola en su momento, ya que implicaba abrir una “investigación autónoma” por fuera de la hipótesis original. “En el universo probatorio del fiscal Pizarro, Bárzola no existía. Es descabellado pedirlo”, afirmó.
Hipótesis que se debilitaron
Rivero analizó el desarrollo del juicio oral contra Marcelo Macarrón y señaló que las distintas teorías acusatorias “se fueron desmoronando” con el correr del debate.
Sobre la hipótesis de autoría material atribuida a Macarrón, indicó que la aparición de Bárzola —a la que calificó como un “hallazgo casual”— debilitó la idea de una relación sexual consentida previa al crimen.
En cuanto a la teoría del crimen por encargo, impulsada por el fiscal Luis Pizarro, sostuvo que “se movía en el marco de la probabilidad, pero no de la certeza”. Y agregó: “Si mantenía la acusación, hoy habría una persona injustamente condenada”.
“El único elemento con cierta solidez era la autopsia psicológica, pero también se ubicaba en un plano subjetivo”, explicó.
Cautela sobre el nuevo sospechoso
Respecto de Bárzola, cuyo ADN reorientó la investigación, Rivero pidió prudencia: “Afirmar hoy que es el autor es apresurado; goza de presunción de inocencia”.
Además, aclaró que desconoce cómo se obtuvo ese perfil genético en la investigación posterior: “No sé si fue legal o no, porque no intervine”.
Presiones y filtraciones
En el tramo final de su declaración, el fiscal denunció presiones sociales tras la absolución de Macarrón. “Me dicen ‘¿cuánto te pagaron?’ o ‘¿no te alcanzó con lo que te dieron?’. He sufrido ese hostigamiento”, afirmó.
También apuntó a la filtración de imágenes del cuerpo de Nora Dalmasso, al señalar que provinieron de la defensa de Facundo Macarrón, en referencia al abogado que lo representaba en ese momento.
La causa sigue abierta
Rivero remarcó que la investigación “sigue viva” y solicitó que todos los antecedentes sean remitidos al fiscal Pablo Jávega para continuar el proceso. En ese sentido, destacó el derecho de los hijos de la víctima a conocer la verdad.
“El Estado debe decir quién mató a Nora Dalmasso y en qué circunstancias”, concluyó.
Fuente: Perfil Córdoba

