La Policía Federal brasileña rastrea los pasos fronterizos luego de que trascendiera que el senador habría viajado a Puerto Iguazú para tomar un avión privado rumbo a Estados Unidos. Su entorno negó que haya abandonado el país, mientras la Justicia le ordenó entregar sus pasaportes y le prohibió salir de Brasil.
La posible salida de Flávio Bolsonaro de Brasil por la frontera con Argentina quedó bajo investigación luego de que medios periodísticos informaran que el senador habría cruzado hacia Misiones para abordar un vuelo privado con destino a Estados Unidos. Hasta el momento, no hay confirmación oficial de que haya realizado ese recorrido y su entorno negó que haya dejado el país.
La versión tomó relevancia este martes, después de que trascendiera que el hijo del expresidente Jair Bolsonaro habría llegado a Puerto Iguazú durante la madrugada y tenía previsto viajar desde allí hacia territorio estadounidense. Según la información publicada por Infobae, el traslado se habría realizado en un avión Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, vinculado con la empresa argentina Baires Fly.
La Policía Federal de Brasil comenzó a verificar los pasos fronterizos para determinar si el legislador salió del país. Las primeras comprobaciones no detectaron registros de un cruce oficial por un puesto habilitado entre Brasil y Argentina. Por su parte, el senador brasileño Rogério Marinho, quien coordinó la campaña presidencial de Flávio, rechazó la versión con una respuesta categórica: “No salió”.
Desde Argentina, fuentes del Ministerio de Seguridad también señalaron, según la información difundida inicialmente, que el senador no había ingresado al país y que no existían requerimientos vinculados con su presunto traslado.
La orden judicial que desató las versiones
Las versiones sobre el supuesto viaje aparecieron después de que el juez Alexandre de Moraes, integrante del Supremo Tribunal Federal (STF), ordenara a Flávio Bolsonaro entregar sus pasaportes común y diplomático y le prohibiera salir de Brasil. La medida fue notificada el lunes 26 de octubre, un día después de la derrota electoral frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
El propio senador contó en sus redes sociales que fue notificado por agentes de la Policía Federal cuando salía de visitar a su padre, quien cumple prisión domiciliaria en Brasilia. También cuestionó la decisión judicial y sostuvo que se trataba de una medida de carácter político.
“Voy a entregar mis pasaportes y defenderme de esta aberración que es un claro intento de intimidarme”, manifestó Flávio, quien negó haber cometido irregularidades.
La medida judicial se adoptó en el marco de una investigación que involucra al senador y al abogado Willer Tomaz, por presuntas maniobras de lavado de dinero.
Las investigaciones que enfrenta Flávio Bolsonaro
Además de la causa vinculada con Tomaz, el senador es investigado por presuntas irregularidades en el financiamiento de Dark Horse, una película sobre la trayectoria de su padre, Jair Bolsonaro.
Ese expediente analiza las negociaciones con el exbanquero Daniel Vorcaro para conseguir fondos destinados a la producción cinematográfica. De acuerdo con información publicada por medios brasileños, Flávio habría solicitado 134 millones de reales, equivalentes entonces a unos 24 millones de dólares. La investigación busca determinar el origen, el recorrido y el destino de esos recursos.
El otro expediente examina los vínculos económicos entre el senador y Willer Tomaz, relacionado con empresas bajo investigación por movimientos financieros sospechosos. Entre los elementos analizados figura el acceso que Flávio habría tenido a una cuenta bancaria de Alcazar Holdings, una sociedad vinculada con el abogado.
Las actuaciones continúan bajo la órbita del Supremo Tribunal Federal. Flávio Bolsonaro rechaza las acusaciones, mientras los investigadores buscan esclarecer las operaciones financieras y establecer si existieron delitos.
Por ahora, la presunta salida hacia Estados Unidos a través de Puerto Iguazú sigue sin confirmación oficial. La verificación de los movimientos fronterizos y la situación judicial del senador mantienen el caso abierto.
