La mujer nació en Río Cuarto, estudió en la Escuela Normal y cursaba Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba cuando fue secuestrada en septiembre de 1976. Es una de las nueve víctimas identificadas a partir de las excavaciones en el predio de La Perla.

La identificación de nueve personas desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar en Córdoba tiene una historia ligada a Río Cuarto. Entre las víctimas cuyos restos fueron identificados se encuentra Mónica Protti Tamintti de Guillén, nacida en la ciudad y secuestrada en septiembre de 1976, cuando tenía 24 años.

El anuncio fue confirmado este viernes por el Juzgado Federal N.º 3, a cargo de Miguel Hugo Vaca Narvaja. Las identificaciones fueron posibles gracias al trabajo de campo iniciado en 2025 en la zona conocida como Loma del Torito, dentro de la Guarnición Militar de La Calera, en cercanías del excentro clandestino de detención La Perla.

De Río Cuarto a la Universidad Nacional de Córdoba

Mónica nació el 1 de agosto de 1952 en Río Cuarto. Cursó sus estudios secundarios en la Escuela Normal Justo José de Urquiza, donde se recibió de maestra normal en 1970. Posteriormente se trasladó a Córdoba para estudiar Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

Durante esos años militaba en el Partido Comunista. El 21 de septiembre de 1976 fue secuestrada de su vivienda en barrio Villa Belgrano, en la ciudad de Córdoba, junto con su compañero, Enrique Daniel Guillén, y en presencia de otros integrantes de su familia.

Mónica permaneció cautiva en La Perla, uno de los principales centros clandestinos de detención, tortura y exterminio que funcionaron durante el terrorismo de Estado en Córdoba. Su desaparición fue parte de una historia que durante décadas quedó atravesada por la búsqueda de sus familiares.

Los responsables de su secuestro y desaparición fueron juzgados en 2016, en el marco de la megacausa La Perla-La Ribera-D2. Su compañero Enrique Daniel Guillén continúa desaparecido.

Nueve identidades recuperadas

La identificación de Mónica integra el conjunto de nueve casos anunciados por la Justicia Federal a partir de las tareas realizadas en Loma del Torito. Los trabajos de búsqueda y análisis permitieron avanzar en la restitución de la identidad de personas desaparecidas cuyos restos permanecían sin identificar.

Durante el anuncio, Vaca Narvaja destacó la importancia del trabajo realizado y el interés que despiertan estas investigaciones, incluso a nivel internacional.

La identificación de Mónica devuelve datos concretos a una historia marcada por el secuestro y la desaparición: su origen riocuartense, su paso por la Escuela Normal, sus estudios universitarios y su militancia. También vuelve a poner en primer plano a las familias que, durante décadas, sostuvieron la búsqueda de las víctimas del terrorismo de Estado.

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