El presidente del Comité Provincia del radicalismo sostuvo que el partido debe conformar un frente electoral para disputar el gobierno en 2027 y ratificó las sanciones para los dirigentes que trabajen con el PJ. “Tenemos que estar con los radicales que quieren gobernar Córdoba y solucionar los problemas de los cordobeses”, afirmó.
El presidente del Comité Provincia de la Unión Cívica Radical (UCR), Matías Gvozdenovich, defendió la estrategia de construir un frente electoral con La Libertad Avanza y otros sectores opositores para las elecciones de 2027 y ratificó su intención de avanzar con la “desperonización” del partido. Lo hizo durante la renovación de autoridades del radicalismo de Río Cuarto, en una jornada atravesada por las diferencias internas y el debate sobre las alianzas políticas.
Gvozdenovich sostuvo que la conducción partidaria tiene una hoja de ruta definida, que incluye la conformación de un frente electoral, la reforma de la Carta Orgánica y la aplicación de sanciones a quienes, desde la UCR, trabajen políticamente con el peronismo.
“Nosotros dijimos desde el primer momento la desperonización del radicalismo, las sanciones a quienes trabajen con el PJ, sean socios o le hagan daño al partido, y armar un gran frente electoral que ya se aprobó en el último Congreso”, expresó.
El dirigente aseguró que la conducción está cumpliendo los compromisos asumidos durante la campaña interna y afirmó que cuenta con el respaldo de intendentes, legisladores, concejales y referentes territoriales.
“Tenemos los intendentes todos alineados, el foro de concejales, el foro de intendentes, los legisladores, la dirigencia en cada uno de los territorios”, señaló.
En ese marco, relativizó las diferencias con los sectores que quedaron afuera de la nueva conformación partidaria y planteó que la prioridad es construir una alternativa para gobernar Córdoba. “Acá lo que importa son los radicales que quieren ganar”, afirmó.
La UCR y La Libertad Avanza: los puntos de coincidencia
Consultado sobre qué aspectos del programa libertario considera compatibles con el radicalismo para avanzar en una alianza, Gvozdenovich mencionó la reducción del Estado, la eficiencia administrativa y la baja de impuestos.
Como ejemplo, recordó su experiencia como intendente y aseguró que durante su gestión aplicó medidas de reducción tributaria y achicamiento de la estructura municipal.
“Estado chico, eficiente y rebaja de impuestos. Lo dijo Rodrigo. Pero nosotros ya lo hicimos hace diez años atrás”, manifestó, en referencia a Rodrigo De Loredo, quien impulsa su candidatura a gobernador y afirmó durante el mismo acto que las negociaciones con La Libertad Avanza están “muy cerca”.
Para Gvozdenovich, esos ejes forman parte de la tradición de gestión de la UCR y no constituyen una novedad introducida por el espacio libertario.
En contraposición, atribuyó al peronismo provincial la expansión del Estado y los aumentos impositivos. También cuestionó a los sectores radicales que, según su interpretación, mantienen una mayor cercanía política con el oficialismo cordobés. “Por eso quisimos desperonizar el radicalismo y vamos camino a eso”, sostuvo.
Sanciones y críticas a los sectores internos
Las definiciones del titular de la UCR cordobesa también estuvieron dirigidas a los sectores partidarios que mantienen diferencias con la conducción provincial.
Ante la consulta sobre si términos como “desperonizar” o apartar a dirigentes “contaminados” podían interpretarse como una actitud hostil, Gvozdenovich rechazó esa lectura y justificó su posición en lo que considera una conducta perjudicial para el partido durante los últimos años. “Hace 30 años que vienen haciéndole daño al partido”, afirmó.
El dirigente cuestionó, además, la participación de referentes del peronismo en la disputa interna radical y sostuvo que deben aclararse los vínculos políticos que, según denunció, existieron durante el armado de listas.
“Que me expliquen por qué los intendentes del PJ, los ministros y la vicegobernadora llamaban para armar la lista para el otro sector”, expresó.
En ese sentido, defendió la posibilidad de aplicar sanciones a quienes considere que priorizan acuerdos con el peronismo por encima de los objetivos partidarios.
“Si vos querés trabajar en serio y ganar y solucionar los problemas de los cordobeses, necesitás tipos que tengan las ganas y no que piensen en un cargo o en el bolsillo”, señaló.
Gvozdenovich distinguió esa postura de la posibilidad de acordar electoralmente con La Libertad Avanza. Según planteó, la diferencia radica en que la alianza opositora se definiría dentro de la estrategia orgánica del partido, mientras que sus cuestionamientos apuntan a dirigentes radicales que, a su entender, perjudican a la UCR mediante acuerdos con el PJ.
También sostuvo que dentro del radicalismo pueden convivir dirigentes de centroizquierda y centroderecha, siempre que compartan el objetivo de disputar el gobierno provincial y atender los problemas de la población.
La interna juvenil, otro frente de discusión
Durante la entrevista, el presidente del Comité Provincia también se refirió a la falta de una lista de unidad en la Juventud Radical, luego de que desde el ámbito departamental se plantearan cuestionamientos por la ausencia de una proclamación consensuada.
Gvozdenovich atribuyó esa situación a las diferencias entre los propios sectores juveniles y aseguró que existen conversaciones para resolverla. “Ninguna juventud se proclamó porque no se pusieron de acuerdo”, afirmó, aunque consideró que el proceso puede encaminarse en las próximas semanas.
Según explicó, ya mantuvo conversaciones con algunos grupos y también hubo contactos con el Comité Nacional. Estimó que la definición formal podría concretarse en aproximadamente un mes. “Los jóvenes van a seguir trabajando”, aseguró.
Las declaraciones de Gvozdenovich se suman a las definiciones de De Loredo y de otros referentes que participaron de la renovación de autoridades en Río Cuarto. En un radicalismo atravesado por diferencias sobre su identidad y su estrategia electoral, la conducción provincial busca avanzar con un frente opositor para 2027, mientras sostiene una política de mayor confrontación con los sectores que considera cercanos al peronismo cordobés.
