El equipo platense se impuso 3-2 en los penales tras igualar 0-0 en los dos partidos de la semifinal. Pese a jugar casi todo el segundo tiempo con diez futbolistas, resistió en el Maracaná y buscará su quinta Copa Libertadores ante Palmeiras, el 28 de noviembre en Montevideo.
Estudiantes de La Plata consiguió una clasificación memorable a la final de la Copa Libertadores 2026 al eliminar a Flamengo en Brasil. Después de dos empates sin goles, el conjunto argentino se impuso por 3-2 en la definición desde los doce pasos, con el arquero uruguayo Fernando Muslera como gran figura de la noche.
El guardameta fue decisivo al contener tres remates en la tanda, ejecutados por Jorginho, Lucas Paquetá y Bruno Henrique. Sus intervenciones inclinaron una serie muy pareja y le dieron al equipo dirigido por Alexander Medina el pasaje al partido decisivo del máximo torneo continental.
Para el Pincha convirtieron José Sosa, Eros Mancuso y Tiago Palacios, mientras que Edwuin Cetré falló su ejecución. Del lado brasileño anotaron Giorgian De Arrascaeta y Leo Pereira, pero los tres penales detenidos por Muslera terminaron sellando la eliminación del conjunto carioca.
La clasificación tuvo un mérito adicional: Estudiantes afrontó prácticamente todo el segundo tiempo con un jugador menos, luego de la expulsión de Baltasar Rodríguez a los cuatro minutos del complemento.
Estudiantes resistió con diez jugadores en el Maracaná
El partido de vuelta tuvo un desarrollo condicionado por la necesidad de ambos equipos de romper una serie sin goles. Estudiantes encontró sus primeras oportunidades en la etapa inicial, cuando obligó a intervenir al arquero Agustín Rossi con un córner cerrado y un potente remate de Rodríguez desde larga distancia que terminó en el palo.
Flamengo también generó aproximaciones, aunque sin conseguir una ventaja que le permitiera encaminar la clasificación. Pedro y Emerson Royal tuvieron algunas de las opciones más claras del local, que se encontró con una defensa platense atenta y con las intervenciones de Muslera.
El panorama cambió al comienzo del segundo tiempo, cuando Rodríguez recibió la segunda tarjeta amarilla por una infracción cerca del área y dejó a su equipo en inferioridad numérica.
A partir de allí, el conjunto brasileño asumió el protagonismo y buscó aprovechar los espacios. Sin embargo, le costó traducir la superioridad territorial en situaciones claras de gol. Estudiantes se replegó, redujo los espacios y apostó a sostener el empate hasta la definición por penales.
Entre las oportunidades más peligrosas de Flamengo se destacó un cabezazo de Gonzalo Plata, que encontró bien ubicado a Muslera. También hubo un intento de Paquetá que pasó cerca del poste, aunque el marcador permaneció sin modificaciones durante los 90 minutos.
Muslera fue decisivo en la tanda de penales
La definición desde los doce pasos terminó consagrando al arquero uruguayo como la figura de la clasificación. Muslera acertó en tres remates brasileños y permitió que Estudiantes se impusiera por 3-2, pese al penal desperdiciado por Cetré.
La actuación del guardameta coronó una noche en la que el equipo argentino debió combinar resistencia defensiva, concentración y eficacia en los momentos determinantes. Después de sostener el cero durante el tiempo reglamentario, encontró en los penales la oportunidad para convertir el esfuerzo en clasificación.
El resultado también prolonga la tradición copera de Estudiantes, que disputará la sexta final de la Copa Libertadores de su historia y volverá a esa instancia por primera vez desde 2009, cuando conquistó su último título en el certamen.
Palmeiras será el rival en la final de Montevideo
El próximo desafío del Pincha será frente a Palmeiras, en una final prevista para el 28 de noviembre en el estadio Centenario de Montevideo, Uruguay.
El encuentro definirá al campeón de la edición 2026 de la Libertadores y marcará el regreso de Estudiantes a una final internacional después de la Recopa Sudamericana de 2010.
Con la clasificación conseguida en el Maracaná, el equipo platense quedó a un partido de volver a levantar el trofeo continental. La actuación ante Flamengo, marcada por la expulsión, la resistencia defensiva y las atajadas de Muslera, le permitió superar una de las pruebas más exigentes del torneo y mantener vivo el sueño de una nueva consagración.
