Los trabajos sobre el acueducto se extendieron más de lo previsto por complicaciones técnicas y obligaron a detener nueve perforaciones adicionales. El EMOS había advertido una baja de presión en distintos sectores de la ciudad y estimado que la prestación habitual se recuperaría durante la madrugada del domingo.
El servicio de agua potable en Río Cuarto comenzó a recuperar sus condiciones habituales luego de las demoras registradas en las tareas de intervención sobre el acueducto. Los inconvenientes técnicos durante la obra obligaron a extender los trabajos más allá del horario previsto y a detener nueve perforaciones adicionales de producción de agua.
La situación generó una disminución sensible de la presión en distintos puntos de la ciudad. Por ese motivo, el Ente Municipal de Obras Sanitarias (EMOS) había solicitado a los vecinos extremar el cuidado del agua, incluso en sectores que inicialmente no estaban alcanzados por las restricciones más severas.
El pedido comprendió especialmente a Banda Norte, Alberdi, el sur y el suroeste, además de las zonas que ya presentaban limitaciones en el suministro. El organismo recomendó priorizar el consumo humano indispensable para preservar las reservas domiciliarias mientras se completaban las tareas.
Demoras en la obra del acueducto
Los contratiempos técnicos modificaron el cronograma original de intervención. La detención de las perforaciones adicionales redujo la disponibilidad de agua para abastecer a la red, lo que repercutió en la presión general del servicio.
Desde el EMOS y el Gobierno de Río Cuarto habían informado que los equipos continuaban trabajando para finalizar la obra a la mayor brevedad posible. La recuperación de la presión y de la prestación habitual estaba prevista de manera progresiva durante la madrugada del domingo, unas horas después de lo anunciado inicialmente.
