A menos de un mes del cierre de las sesiones ordinarias, La Libertad Avanza todavía necesita al menos 16 apoyos externos para alcanzar los 37 votos. Diego Santilli encabeza las negociaciones con mandatarios provinciales, mientras la UCR y el PRO mantienen posiciones divididas.
El Gobierno de Javier Milei todavía no logra reunir los votos necesarios en el Senado para avanzar con la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). A menos de un mes del cierre del período ordinario, el proyecto que ingresó en abril continúa sin una mayoría asegurada y obliga al oficialismo a intensificar las negociaciones con gobernadores y bloques aliados.
La reforma electoral es una de las apuestas políticas de la Casa Rosada de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Sin embargo, el oficialismo cuenta con 21 senadores propios y necesita llegar a los 37 votos para aprobar la iniciativa. Esto implica sumar al menos 16 voluntades de otras bancadas, una meta que todavía no consiguió garantizar.
Según el relevamiento de las negociaciones, La Libertad Avanza habría acercado 11 de esos apoyos, aunque todavía debe convertir los compromisos políticos en votos efectivos. A la dificultad parlamentaria se suma el calendario: la Cámara Nacional Electoral advirtió sobre la necesidad de definir con anticipación cualquier modificación de las reglas electorales para los próximos comicios.
Santilli concentra las negociaciones con las provincias
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, quedó al frente de las conversaciones con los gobernadores dialoguistas. La tarea excede el poroteo legislativo: detrás de cada posible acompañamiento aparecen reclamos por obras públicas, recursos, decisiones regulatorias y condiciones para competir en 2027.
La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, se mantiene al margen de la negociación directa. La discusión está atravesada por los acuerdos electorales que cada espacio busca construir en sus provincias, un factor que dificulta que los respaldos de los mandatarios se traduzcan automáticamente en instrucciones para sus representantes en el Congreso.
La UCR, dividida frente a la reforma
El radicalismo aparece como uno de los principales focos de incertidumbre. Aunque algunos gobernadores del partido se manifestaron a favor de suspender las primarias, el bloque de diez senadores mantiene diferencias internas.
Los mandatarios de Corrientes, Juan Pablo Valdés; Santa Fe, Maximiliano Pullaro; y Chaco, Leandro Zdero, expresaron su respaldo a la iniciativa. Ese posicionamiento podría sumar los votos de los correntinos Eduardo Vischi y Mercedes Valenzuela, y de los santafesinos Eduardo Galaretto y Silvina Schneider.
A ellos podría agregarse el correntino Carlos “Camau” Espínola, cercano al gobernador Valdés.
En Mendoza, en cambio, el panorama sigue abierto. El gobernador Alfredo Cornejo todavía no definió su posición y busca garantías en el armado electoral de su provincia, particularmente frente a la posibilidad de que Luis Petri, actualmente alineado con el espacio libertario, compita en 2027. Los senadores mendocinos Rodolfo Suárez y Mariana Juri aparecen entre las voluntades que el oficialismo intenta sumar.
También está en duda la postura de la santafesina Carolina Losada. En la vereda opuesta, los radicales Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama rechazan la eliminación de las PASO.
El PRO tampoco garantiza sus votos
El oficialismo tampoco tiene asegurado el acompañamiento del PRO. Sus tres representantes en la Cámara alta —Martín Goerling Lara, Andrea Marcela Cristina y María Victoria Huala— mantienen reparos frente a la eliminación de las primarias y defienden la continuidad del sistema.
La postura suma otro obstáculo para Milei: incluso entre los espacios que acompañaron buena parte de su agenda legislativa, la reforma electoral no encuentra consenso automático.
Los gobernadores ponen condiciones
Fuera de la UCR y el PRO, Santilli busca sumar a senadores vinculados con mandatarios provinciales de distintos espacios. Entre quienes manifestaron disposición a acompañar la suspensión de las PASO aparecen Raúl Jalil, de Catamarca; Rolando Figueroa, de Neuquén; Claudio Vidal, de Santa Cruz; Martín Llaryora, de Córdoba; e Ignacio Torres, de Chubut.
Ese grupo podría aportar seis votos a través de Julieta Corroza, Guillermo Andrada, Natalia Gadano, José Carambia, Alejandra Vigo y Edith Terenzi.
La negociación también alcanza a los gobernadores Gustavo Sáenz, de Salta, y Hugo Passalacqua, de Misiones. En ambos casos, el respaldo está ligado a reclamos provinciales. Sáenz busca respuestas sobre el Presupuesto 2027 y la licitación para privatizar Belgrano Cargas, con el objetivo de garantizar obras en dos ramales ferroviarios. Passalacqua, por su parte, reclama definiciones sobre la desregulación de la yerba mate y el financiamiento de obras en las rutas nacionales 12 y 14.
En el Senado, esas conversaciones involucran a Flavia Royón, por Salta, y Carlos Arce y Sandra Decut, por Misiones.
El mapa también tiene resistencias. El tucumano Osvaldo Jaldo rechaza la suspensión de las PASO y pretende mantener el sistema, una postura que aleja del cálculo oficialista a las senadoras Beatriz Ávila y Sandra Mendoza.
A su vez, los gobernadores Alberto Weretilneck, de Río Negro; Marcelo Orrego, de San Juan; Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; y Carlos Sadir, de Jujuy, no cuentan con senadores de su mismo signo político, por lo que un eventual respaldo no se traduce directamente en nuevos votos.
Con el calendario legislativo cada vez más ajustado, el Gobierno enfrenta una negociación en la que los acuerdos con las provincias, las disputas por los armados electorales y las diferencias dentro de sus aliados serán determinantes para definir el futuro de la reforma.
