A través del Decreto 292/2026, el Ejecutivo ratificó el pago del bono extraordinario previsional de $70.000. Aunque busca sostener el poder adquisitivo, el monto permanece sin actualización desde 2024.
El Gobierno nacional confirmó este miércoles la continuidad del bono extraordinario previsional destinado a jubilados y pensionados, aunque sin modificaciones en su monto, que permanece en $70.000 desde comienzos de 2024.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 292/2026, donde se establece que el bono tendrá carácter “no remunerativo” y será “no susceptible de descuento alguno ni computable para ningún otro concepto”. El objetivo formal de este refuerzo es contribuir a sostener el poder adquisitivo de los haberes previsionales.
Sin embargo, la falta de actualización del bono en un contexto inflacionario impacta directamente en los ingresos reales de los beneficiarios. Pese a los ajustes periódicos que aplica la Anses en función de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), el refuerzo adicional no acompaña esa dinámica, lo que genera una pérdida progresiva frente al costo de vida.
En los últimos días, se aplicó una actualización del 2,9% en las jubilaciones, correspondiente al IPC de marzo, tal como lo establece la normativa vigente. Con este incremento, la jubilación mínima se ubica en $380.319,31.
Al sumar el bono extraordinario, el ingreso total para quienes perciben el haber mínimo alcanza aproximadamente los $450.000. Aun así, distintos sectores advierten que ese nivel de ingresos continúa por debajo de la evolución de los precios, en un escenario donde los adultos mayores siguen dependiendo de este refuerzo para sostener su poder de compra.
Desde el Gobierno sostienen que la medida apunta a “mantener el poder adquisitivo de las prestaciones previsionales de los adultos mayores”, aunque la continuidad del congelamiento del bono se mantiene como uno de los principales puntos de debate en la política previsional actual.


