El refuerzo para quienes cobran los haberes más bajos lleva 32 meses sin actualizarse. Aunque el Gobierno confirmó su continuidad en noviembre, para recuperar el valor que tenía en marzo de 2024 debería ascender a más de $231.000.
El Gobierno nacional confirmó la continuidad del bono extraordinario de hasta $70.000 para jubilados y pensionados de menores ingresos, mediante el Decreto 1296/2026. Sin embargo, el refuerzo previsional permanece congelado desde marzo de 2024 y ya acumula 32 meses sin actualización frente a la inflación.
De acuerdo con los cálculos difundidos por la Agencia Noticias Argentinas, el adicional perdió alrededor del 70% de su poder adquisitivo original. Desde su implementación, los precios al consumidor acumularon una suba superior al 159%, mientras que el monto del bono se mantuvo sin cambios.
Para conservar la misma capacidad de compra que tenía cuando comenzó a pagarse, los $70.000 deberían equivaler actualmente a $231.253. La diferencia representa $161.253 mensuales por debajo de aquel valor de referencia.
Cuánto representa el bono en la jubilación mínima
La pérdida de peso del refuerzo también se observa en su participación dentro del ingreso previsional. En marzo de 2024, el bono equivalía al 34,2% del total que percibía una persona jubilada con el haber mínimo.
Con la actualización correspondiente a noviembre de 2026, el haber base pasó a $444.158,46. Al sumarle el bono de $70.000, el ingreso bruto alcanza los $514.158,46. De esta manera, el adicional representa ahora alrededor del 13,6% del total.
Mientras que los haberes se actualizan mensualmente de acuerdo con la inflación, con dos meses de rezago, el bono permanece fijo. Esa diferencia entre los mecanismos de actualización reduce progresivamente el peso del refuerzo en los ingresos de quienes cobran la mínima.
El impacto del congelamiento
El congelamiento del bono afecta especialmente a los jubilados y pensionados que dependen del adicional para complementar sus ingresos. La pérdida de capacidad de compra se produce en un contexto en el que los haberes más bajos continúan bajo presión por el costo de los bienes y servicios básicos.
Los reclamos judiciales y los informes de organizaciones vinculadas al sector previsional también advierten sobre el deterioro de los ingresos de los adultos mayores. En ese escenario, la continuidad del bono en $70.000 mantiene el monto nominal de la asistencia, pero no recupera el valor que tenía al momento de su implementación.
