Una investigación periodística reveló que la Fuerza Aérea Argentina habría pagado casi el doble del valor de mercado por una aeronave usada adquirida en 2025. El informe señala posibles sobreprecios, licitaciones direccionadas y fallas técnicas en el avión comprado.
Una investigación publicada por el diario Clarín expuso una serie de presuntas irregularidades en la compra de una aeronave realizada por la Fuerza Aérea Argentina durante 2025. Según el informe, el organismo habría adquirido un avión Embraer ERJ-140LR por 4.085.000 dólares, pese a que una unidad similar y en mejores condiciones tenía un valor de mercado cercano a los 2.300.000 dólares.
La operación se concretó mediante la Licitación Pública en el Exterior 40/03-002-LPU25, iniciada el 6 de mayo de 2025 con el objetivo formal de incorporar una aeronave de transporte mediano.
De acuerdo con la investigación, el proceso avanzó en tiempo récord y estuvo rodeado de cuestionamientos internos y observaciones de empresas competidoras. Además, se indicó que el avión ya estaba pintado con los colores de la Fuerza Aérea antes de que se adjudicara oficialmente la compra.
El informe sostiene que el requerimiento técnico fue impulsado por el comodoro Pedro Rolando Largel, quien se desempeñaba en tareas de mantenimiento y no en áreas operativas vinculadas al transporte aéreo. Según fuentes consultadas, la decisión habría sido avalada por el brigadier Francisco Edgardo Leguiza, actual titular del Comando de Material y director de FAdeA.
La investigación también menciona la participación del asesor técnico civil Daniel Sergio Burlas, señalado como uno de los responsables de confeccionar las especificaciones técnicas de la licitación.
Uno de los puntos más cuestionados fue la rapidez del procedimiento. Las empresas interesadas tuvieron apenas dos semanas para presentar ofertas, cuando en este tipo de procesos internacionales suelen otorgarse plazos superiores a los 30 días hábiles.
En ese contexto, la empresa Fenix Aviation Corp. solicitó una prórroga para poder participar, aunque el pedido fue rechazado. Posteriormente, la Fuerza Aérea emitió una circular aclaratoria que limitó los modelos aceptados a tres variantes específicas de aeronaves Embraer.
Según la publicación, esto habría favorecido directamente a la firma Regional One Inc., finalmente adjudicataria de la operación.
El informe también detalla que una inspección técnica realizada en Estados Unidos detectó múltiples problemas en la aeronave comprada. Entre las observaciones figuraban corrosión en frenos, pérdidas de aceite y combustible, desgaste excesivo en componentes internos y faltantes de equipamiento básico.
A pesar de ello, la compra fue aprobada y el Estado argentino pagó 4.085.000 dólares por la aeronave.
La investigación asegura además que otra empresa participante, Alpha Aviation Corp., había ofrecido un avión militarizado Embraer ERJ-145MP por 3.820.000 dólares, pero fue descartada por no ajustarse a las especificaciones técnicas establecidas en el pliego.
Otro de los puntos señalados fue la utilización de cuentas escrow para concretar los pagos, un mecanismo financiero habitual en operaciones internacionales pero que, según especialistas citados por Clarín, dificulta la trazabilidad de los fondos y reduce los niveles de transparencia.
La publicación también vinculó esta operación con otras compras realizadas por la Fuerza Aérea en los últimos años, incluyendo aeronaves Boeing y Saab adquiridas entre 2021 y 2023, que también habrían presentado sospechas de sobreprecios y procesos poco transparentes.


