El Municipio elevó al Concejo Deliberante cinco medidas para aliviar la carga tributaria, fomentar la construcción y favorecer a empresas y comercios locales. El paquete incluye exenciones, créditos fiscales y mecanismos de participación privada en obras.
El intendente Guillermo De Rivas y el equipo económico municipal presentaron ante el Concejo Deliberante de Río Cuarto un paquete de cinco medidas orientadas a incentivar la actividad económica, promover el empleo y reducir costos tributarios para distintos sectores de la ciudad.
Las iniciativas abarcan desde beneficios para quienes construyan su primera vivienda hasta incentivos para nuevos comercios, preferencias para proveedores locales y mecanismos de participación privada en obras de infraestructura.
Beneficios para viviendas y nuevos comercios
Una de las propuestas establece una exención del 100% de las tasas municipales vinculadas al inmueble durante 24 meses para vecinos que comiencen a construir su primera vivienda familiar sobre terrenos baldíos dentro del ejido urbano.
El beneficio alcanzaría las tasas de Inmuebles, Agua y Cloacas, Bomberos y Fondo de Obra Pública. También contempla la exención del pago único de los derechos de construcción y saneamiento. La medida no incluye desarrollos inmobiliarios ni construcciones con fines comerciales.
El segundo incentivo apunta a la apertura de nuevos comercios e industrias. El Municipio propone una exención de hasta $2 millones mensuales en la Contribución sobre Comercio, Industria y Empresas de Servicios durante los primeros 12 meses de actividad.
El beneficio podría extenderse por otros 12 meses, aunque durante ese segundo período cubriría el 50% del monto. Si el tributo es inferior a $2 millones, la exención sería total; si supera ese valor, funcionaría como descuento hasta el tope establecido.
Más preferencia para proveedores locales
El programa Compre Río Cuarto propone aumentar del 3% al 6% la preferencia de precios para PyMEs radicadas en la ciudad que participen de contrataciones directas y concursos de precios ordinarios.
Para licitaciones de mayor volumen se establecería una preferencia del 3%. Entre los requisitos figura contar con al menos un año de radicación en Río Cuarto y estar inscripto en el Registro Municipal de Contratistas.
La intención es que una mayor proporción del gasto público municipal quede dentro de la economía local.
Créditos fiscales para obras
El paquete también incorpora dos mecanismos vinculados con la infraestructura.
A través del programa Infraestructura Social Participativa, empresas y contribuyentes podrían financiar obras de hasta $15 millones por proyecto en clubes, fundaciones, asociaciones civiles e instituciones religiosas.
A cambio, el Municipio otorgaría un Certificado de Crédito Fiscal equivalente al 120% del aporte, que podrá utilizarse para cancelar tributos municipales. El cupo presupuestario inicial será de $300 millones anuales y tanto los materiales como la mano de obra deberán contratarse a proveedores y profesionales de Río Cuarto.
Por otra parte, la propuesta de Participación Público-Privada (PPP) contempla que el Municipio pueda reconocer hasta el 70% del costo de determinadas obras de infraestructura que beneficien a sectores productivos.
El mecanismo incluye trabajos viales, pavimentación, redes de agua y cloacas y alumbrado LED. El aporte municipal se cancelaría mediante Certificados de Crédito Fiscal actualizados por el Índice del Costo de la Construcción, aplicables a la Contribución sobre la Actividad Comercial e Industrial.
El límite previsto es de $200 millones por obra, dentro de un cupo anual inicial de $800 millones.
De Rivas: “No es tiempo de buscar excusas”
Durante la presentación, De Rivas vinculó las medidas con el escenario económico y laboral que atraviesan la ciudad y la región.
“Ante la pérdida de puestos de empleo en nuestra ciudad y región, la prioridad son las familias y los comerciantes que han apostado e invertido”, sostuvo.
El intendente planteó que el objetivo es actuar frente a las dificultades económicas sin postergar las respuestas. “No es tiempo de buscar excusas, es tiempo de ver la realidad, plantear qué se puede y qué no, y dar soluciones a las prioridades que nos demanda la gente”, afirmó.
Las cinco iniciativas deberán ahora avanzar en el Concejo Deliberante, donde se definirá su tratamiento y eventual aprobación.
