La crisis energética volvió a generar preocupación en la Unión Industrial de Córdoba, que advirtió que las restricciones de gas afectan la producción, elevan costos y comprometen el empleo.

La Unión Industrial de Córdoba (UIC) expresó su preocupación por la crisis energética que atraviesa el sector productivo en medio del invierno y advirtió que las restricciones e interrupciones en el suministro de gas, incluso sobre contratos firmes y semifirmes, afectan el funcionamiento de numerosas industrias.

A través de un comunicado difundido este 1 de julio, la entidad señaló que los inconvenientes en el abastecimiento del insumo obligan a las empresas a reducir su nivel de actividad, reorganizar procesos productivos, modificar cronogramas de entrega y afrontar costos adicionales para mantener la producción.

Desde la UIC sostuvieron que la falta de previsión en el sistema energético «no desaparece: se traslada», y afirmaron que hoy sus consecuencias recaen directamente sobre el sector industrial. Según pudo saber CBAHOY, la entidad consideró que las empresas deben concentrarse en producir y no en resolver problemas vinculados al abastecimiento energético.

La crisis energética impacta sobre la industria

En el documento, la organización indicó que las industrias no pueden convertirse de manera repentina en especialistas en licitaciones de gas natural licuado (GNL), contratos energéticos, penalidades o alternativas de abastecimiento dentro de un mercado que describieron como técnico, regulado y complejo.

También advirtieron que esta situación resulta aún más difícil para las pequeñas y medianas empresas, que cuentan con menos recursos para afrontar una problemática de carácter sistémico.

«Las empresas tienen que producir. No pueden convertirse, de un día para otro, en especialistas en licitaciones de GNL, contratos energéticos, penalidades y alternativas de abastecimiento dentro de un mercado técnico, regulado y complejo», expresó la entidad.

Advierten por mayores costos y efectos sobre el empleo

La Unión Industrial de Córdoba sostuvo que el impacto económico ya comenzó a reflejarse en la actividad productiva. Según explicó, cada interrupción del suministro obliga a detener procesos o reemplazar el gas por fuentes de energía considerablemente más costosas.

De acuerdo con la entidad, esos mayores costos terminan incorporándose a la estructura de las empresas, afectan la competitividad, incrementan los precios de producción y generan mayor presión sobre el empleo.

En ese sentido, remarcaron que una provisión de energía incierta y con costos crecientes resulta incompatible con un escenario económico que requiere recuperar la actividad y reducir la inflación.

La UIC reclamó mayor transparencia en el sistema energético

Otro de los puntos planteados por la entidad fue la falta de información sobre la disponibilidad de gas y los criterios aplicados para establecer las restricciones.

La organización sostuvo que existen asimetrías de información y escasa previsibilidad respecto del funcionamiento del sistema, por lo que reclamó una mayor intervención del Estado para ordenar el mercado y garantizar reglas claras.

«La energía debe ser una condición para producir, no un obstáculo que paralice a quienes generan empleo», expresó la Unión Industrial de Córdoba, al tiempo que afirmó que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar un abastecimiento previsible para el sector productivo.

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