Informes privados advirtieron caídas mensuales en distintos indicadores y pusieron bajo análisis las proyecciones oficiales de crecimiento sostenido.
La actividad económica mostró señales de estancamiento durante abril, según distintos informes elaborados por consultoras privadas, que registraron caídas mensuales y una desaceleración en sectores clave de la economía.
Los datos difundidos por las consultoras Orlando J. Ferreres & Asociados y Analytica contrastan con las proyecciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien había asegurado semanas atrás que el país ingresaría en una etapa de crecimiento sostenido durante los próximos meses.
El Índice General de Actividad (IGA) de Ferreres mostró que la economía prácticamente no creció en comparación con abril del año pasado y registró una baja desestacionalizada del 0,7% respecto de marzo. En el acumulado del primer cuatrimestre, el indicador exhibe una caída del 0,3%.
En paralelo, el Índice Líder de Actividad (ILA) de Analytica estimó una contracción mensual del 0,8% y describió a abril como un mes de “debilidad generalizada”, con retrocesos en el consumo, la industria y el sector automotor.
Entre los sectores con mejor desempeño aparecieron Minas y Canteras, impulsado por Vaca Muerta, además de Electricidad, gas y agua e Intermediación financiera. En cambio, la industria manufacturera y el comercio continuaron entre los rubros más golpeados.
Según los informes privados, la producción automotriz cayó 17,5% interanual y los despachos de cemento retrocedieron 13,1%, mientras que el comercio registró una baja anual del 2,4%.
Las consultoras también advirtieron sobre la fragilidad del consumo interno. Analytica señaló que la recaudación vinculada al IVA y a la Seguridad Social mostró caídas, reflejando dificultades en los ingresos laborales y una recuperación todavía inestable del mercado interno.
Pese al buen desempeño del agro y algunos sectores exportadores, los especialistas sostienen que la economía mantiene una dinámica “a dos velocidades” y remarcan que la recuperación seguirá condicionada mientras no repunte el consumo doméstico.


