Las entidades sanatoriales advierten por la viabilidad del sistema y no descartan profundizar medidas que impacten en la atención.
Las instituciones nucleadas en la Agrupación de Empresas Sanatoriales de Río Cuarto reclamaron una solución urgente al PAMI por la situación que atraviesan los prestadores locales. A través de una nota dirigida al titular de la UGL 36, Leonardo Farina, solicitaron medidas “operativas de fondo” que permitan sostener la demanda con calidad y en condiciones económicamente viables.
Las clínicas representadas por la agrupación que preside el médico Mario Piastrellini fijaron un plazo de 72 horas para obtener una respuesta concreta y advirtieron que, de no haber avances, profundizarán las medidas vigentes, lo que podría impactar en la modalidad de prestación de servicios a los afiliados. El conflicto se originó tras cambios recientes que, según denuncian los profesionales, implican una caída de ingresos cercana al 50%.
Mientras tanto, las instituciones informaron que mantienen la atención de urgencias y emergencias sin restricciones, aunque con sobrecarga, y que el resto de las prestaciones se encuentra limitado a los umbrales fijados por PAMI o sujetas a autorización previa.
De superarse esos límites, indicaron, las prácticas se reprograman o se canalizan bajo otras modalidades, en un esquema que refleja la tensión entre la demanda asistencial y la sustentabilidad del sistema.


