Tras una reunión sin definiciones de fondo, el sector privado alertó por deudas, nuevos topes y riesgo de reducción de servicios.

Las clínicas y sanatorios de Río Cuarto manifestaron su preocupación tras el encuentro mantenido con autoridades locales del PAMI, donde no obtuvieron respuestas concretas a sus reclamos por deudas, actualización de aranceles y el nuevo esquema de prestaciones.

La reunión tuvo carácter informativo y giró en torno al modelo que impulsa la obra social, basado en un sistema de capitación con umbrales prestacionales. Desde el sector privado sostienen que la propuesta implica, en los hechos, un ajuste sobre el sistema de salud.

El titular de la Agrupación de Empresas Sanatoriales local, Mario Piastrellini, señaló que las definiciones comunicadas ya eran conocidas, aunque remarcó la preocupación por la falta de fundamentos técnicos del nuevo esquema. “No se han presentado informes de auditoría independientes que permitan sostener la existencia de niveles de sobreprestación o sobrefacturación”, advirtió en diálogo con CbaHoy.

Desde las instituciones también alertaron sobre el desfasaje entre los límites propuestos y la demanda real del sistema sanitario. “La necesidad de atención de la población no se ajusta a topes administrativos”, sostuvo Piastrellini, al anticipar posibles demoras o restricciones en la atención de los afiliados.

El escenario se da en paralelo a medidas de fuerza de los médicos de cabecera del PAMI, que durante la semana realizaron tres días sin atención en reclamo por las mismas problemáticas.

En ese marco, el sector prestador advierte que la implementación del nuevo modelo, sin una recomposición económica, podría profundizar el desfinanciamiento estructural. “Se proyecta una reducción de la capacidad instalada, con el consecuente achicamiento de servicios”, indicó el referente, quien no descartó el cierre de establecimientos en situación crítica.

El impacto, remarcan, excede al sector privado. En una región donde el sistema sanitario cubre a una población de más de 600 mil personas, las restricciones podrían afectar el funcionamiento integral de la atención en el sur de Córdoba.

¡Viralizalo!