El ajuste será de alrededor del 0,5% en surtidores durante mayo. El resto del incremento impositivo fue postergado para junio.

El Gobierno nacional dispuso una actualización parcial de los impuestos a los combustibles que comenzará a regir desde el 1° de mayo, con impacto directo en los precios al público. La medida fue oficializada mediante el Decreto 302/2026 publicado en el Boletín Oficial.

El incremento definido para este mes ronda el 0,5% y responde a la actualización de los tributos sobre los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono. En paralelo, el Ejecutivo resolvió postergar parte del ajuste pendiente para junio, en un intento por moderar el impacto en la inflación.

En el caso de las naftas, el aumento impositivo implica una suba de poco más de $10 por litro en el impuesto a los combustibles líquidos y un adicional menor por el tributo al dióxido de carbono. Para el gasoil, los incrementos también se distribuyen entre ambos componentes, con variaciones según la región y el tipo de consumo.

La medida tendrá alcance nacional, aunque contempla tratamientos diferenciales para determinadas zonas del país, especialmente en regiones del sur donde rigen esquemas impositivos específicos.

Desde el Gobierno señalaron que la decisión de aplicar solo una parte del aumento responde a la necesidad de sostener un sendero fiscal gradual sin generar un impacto brusco en los precios. En ese sentido, el decreto fundamenta la postergación en la búsqueda de estimular la actividad económica y evitar mayores presiones inflacionarias.

El contexto internacional también influye en la decisión, con una suba sostenida en los precios de la energía a nivel global, lo que agrega tensión sobre los costos internos.

De esta manera, la administración nacional continúa con una política de desdoblamiento de los ajustes impositivos en combustibles, combinando incrementos parciales con postergaciones para amortiguar el efecto en los surtidores y en el índice de precios.

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