El arzobispo de Córdoba y vicepresidente primero del Episcopado defendió a quienes advierten que sus ingresos no alcanzan para llegar a fin de mes, luego de que el Presidente calificara ese planteo como una “pelotudez”. La discusión se da a pocas semanas de la visita de León XIV a la Argentina.
El cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba y vicepresidente primero de la Conferencia Episcopal Argentina, cuestionó los dichos de Javier Milei sobre las dificultades económicas de los hogares y defendió los testimonios de quienes aseguran que sus ingresos no alcanzan para cubrir los gastos del mes. La declaración sumó una nueva voz al debate sobre la situación social, a menos de tres semanas de la llegada del papa León XIV al país.
“Si la gente dice que no llega, es porque no llega. No creo que a nadie le dé gusto decir eso”, sostuvo Rossi durante una rueda de prensa posterior a un acto con sindicatos en Córdoba. El religioso también remarcó que las dificultades para acceder a los alimentos afectan a la población: “Los que no comen hasta la noche no es el Presidente, es la gente. Yo le creo a la gente”.
Las declaraciones respondieron a los dichos de Milei durante una conferencia del sector energético en Neuquén, donde el mandatario calificó de “pelotudez” la afirmación de que muchas personas no llegan a fin de mes. El Presidente también cuestionó la posibilidad de atravesar diez días sin comer ni beber y volvió a defender su postura en redes sociales.
Las advertencias de la Iglesia sobre la pobreza
Las expresiones de Rossi se inscriben en una serie de advertencias de la Iglesia católica sobre el deterioro de las condiciones de vida y la distancia entre los indicadores macroeconómicos y la realidad cotidiana de las familias.
En las últimas semanas, el cardenal había anticipado que León XIV encontraría una Argentina “cascoteada por la pobreza”, aunque aclaró que las dificultades sociales no comenzaron con la actual administración. Durante la celebración de San Cayetano, también planteó que los avances macroeconómicos no necesariamente se traducen en mejoras concretas para quienes deben resolver sus necesidades básicas.
En otra intervención, Rossi cuestionó los recortes que afectan a personas con discapacidad y jubilados. Además, describió la situación de Córdoba como frágil en materia social y reclamó mayor acompañamiento para quienes todavía necesitan recuperar condiciones de vida dignas.
El posicionamiento del arzobispo cordobés coincide con otras intervenciones de referentes eclesiásticos. Su par de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, había advertido durante el Tedeum del 25 de Mayo, frente al Presidente y su gabinete, sobre el riesgo de un “desmembramiento social”.
Más recientemente, durante una celebración de San Cayetano, García Cuerva puso el foco en las dificultades de los hogares para sostener sus gastos y señaló que muchas personas necesitan tener dos o más trabajos para llegar a fin de mes. También alertó sobre el endeudamiento familiar.
La visita de León XIV suma peso político al debate
Las críticas adquieren mayor relevancia por la proximidad de la visita de León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. Córdoba será la única provincia del interior incluida en el recorrido papal y recibirá al pontífice el martes 10, cuando está prevista una misa en la Escuela de Aviación Militar.
La llegada del Papa pondrá en primer plano el diagnóstico de la Iglesia sobre la realidad social argentina y las demandas de los sectores más vulnerables. En ese escenario, las declaraciones de Rossi vuelven a exponer las diferencias entre la evaluación del Gobierno sobre la marcha de la economía y las dificultades que persisten en la vida cotidiana.
El debate también atraviesa al oficialismo. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, reclamó recientemente “más velocidad en los resultados” para que los efectos del cambio económico se reflejen en la vida de la población.
A la discusión política se suman los datos de una encuesta de Zentrix citada en la controversia: el 65,3% de los consultados manifestó que sus ingresos no le alcanzan más allá del día 20 de cada mes. El relevamiento aporta una referencia sobre la percepción económica de los hogares, en un contexto en el que la capacidad de compra y el acceso a los bienes esenciales continúan en el centro de la discusión pública.
