Miles de personas se movilizaron en las calles de Córdoba para defender la educación pública, libre y gratuita y reclamar por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.

En la Capital cordobesa, la concentración arrancó a las 12 en el Monumento a la Reforma de Ciudad Universitaria, y luego la movilización partió hasta avenida Hipólito Yrigoyen esquina Obispo Trejo, donde se concretó el acto de cierre, para reafirmar los valores del sistema universitario argentino: inclusión, acceso libre y calidad educativa.

Convocada por sectores que conforman la UNC, la marcha forma parte de una acción nacional en la que participan universidades públicas de todo el país. El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), junto a gremios docentes y no docentes, la Federación Universitaria Argentina (FUA), y sindicatos como la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) y la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), impulsaron la movilización bajo el lema «¡Basta de ajuste!».

La movilización se enmarcó en la defensa de la Ley de Financiamiento Universitario, recientemente aprobada por el Congreso, que el presidente Javier Milei adelantó que vetará. Al finalizar la marcha, los referentes universitarios cordobeses leyeron un documento.

Entre las principales demandas, los manifestantes exigen un aumento del presupuesto destinado a la educación pública, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y el rechazo a las reformas jubilatorias que afectan al sector docente. Asimismo, solicitan una mayor asignación de fondos para las universidades públicas, que han visto comprometido su funcionamiento debido a las políticas de ajuste implementadas en los últimos años.

La marcha busca visibilizar la importancia de garantizar recursos adecuados para el sistema educativo. “Nos movilizamos para defender la universidad pública, gratuita y de calidad, y para que los derechos de los docentes y estudiantes sean respetados”, expresaron los organizadores en la convocatoria.

¿Qué dice el comunicado?

«LA UNIVERSIDAD PÚBLICA, BASE DE LA DEMOCRACIA Y EL DESARROLLO SOCIAL, LUCHA POR SU SUPERVIVENCIA»

FUC

Hace 5 meses convocamos a una manifestación nacional preocupados por el desfinanciamiento que estaba experimentando el sistema universitario y científico. En aquella gesta colectiva de abril, con plazas y calles de todo el país colmadas por la sociedad argentina, alzamos nuestra voz en defensa de la Universidad Pública, la educación y la ciencia.

Siempre dispuestos a la búsqueda de soluciones, advertimos en aquel entonces las dificultades que el sistema atravesaba. Queríamos evitar la grave situación que vivimos hoy. La reconducción del presupuesto 2023 para el año 2024 hizo que las partidas de gastos de funcionamiento quedaran completamente desactualizadas. Paritarias discontinuadas, unilaterales y sin voluntad de acuerdo profundizaron la pérdida del poder adquisitivo del salario. El profundo desfinanciamiento del sistema científico puso en jaque su desarrollo. Nunca aparecieron respuestas a más de 100 obras de infraestructura paralizadas y los programas de asistencia a estudiantes se actualizaron tarde y mal, perjudicando a miles que los necesitaban para continuar sus estudios.

Como si esto no fuera suficiente, soportamos una campaña injusta, planificada e intencional, que busca sistemáticamente desprestigiar lo que sucede en el ámbito científico y universitario para fundamentar la desjerarquización y el ahogo presupuestario. No ha habido, ni siquiera, vocación de diálogo. Todos los intentos que promovimos para buscar espacios que permitan gestionar las dificultades y encontrar soluciones fueron infructuosos.

Hizo falta que la sociedad se manifestara conmovedoramente en toda la Argentina para que empezáramos a tener algunas respuestas; respuestas que prolongaron la agonía, pero que no pudieron, porque no quisieron, resolver estructuralmente los problemas.

AGTUNC

La situación hoy es más crítica que a comienzos de año, con un capítulo dramático en materia salarial. La pérdida de quienes trabajamos en las universidades públicas es de una gravedad inusitada; con un porcentaje enorme de docentes y nodocentes percibiendo un salario por debajo de la línea de la pobreza, cuando no de la indigencia. Esto compromete uno de los núcleos de la Universidad Pública, pues pone en riesgo la continuidad de los cuadros académicos, de administración y de servicios esenciales para su funcionamiento. El Gobierno busca desmantelar la paritaria nacional docente y nodocente – la principal herramienta para resolver las controversias salariales y las condiciones de trabajo – por tres vías. La primera, negando la especificidad de los Convenios Colectivos de Trabajo y equiparando esta paritaria a la de la administración pública nacional. La segunda, transformándola en una farsa donde el diálogo y la instancia de negociación desaparecen y sólo existe la imposición, la palabra vacía y la difamación hacia trabajadoras y trabajadores. La tercera, negándose a resolver el pliego completo de reivindicaciones: cumplimiento y pago de la garantía salarial, reposición y pago del FONID, formación y capacitación, cargos genuinos para ad honorem y contratados, salud y condiciones de trabajo, nomenclador de nivel preuniversitario y recomposición de los programas socioeducativos. El reclamo por recomposición salarial para sostener la universidad pública converge con las luchas de la clase trabajadora por su salario y condiciones de vida. Todo ello bajo el impacto del índice de pobreza que creció más del 10 % en los primeros seis meses del año, con casi el 70 % de niñas y niños pobres, con el incremento del 13 % de jubiladas y jubilados pobres, con despidos masivos en diferentes dependencias del Estado nacional vinculadas con el bienestar social y la soberanía nacional; pero también bajo la frivolidad, el destrato y la crueldad de este Gobierno. Defender las condiciones salariales y de trabajo de docentes y nodocentes en este angustiante contexto no es defender privilegios sino nuestros derechos: condiciones mínimas para la vida digna de quienes tienen la responsabilidad de formar a futuras generaciones de profesionales, de garantizar el funcionamiento de la institución que lo hace posible.

ADIUC

Por estas razones, en plazas y calles de todo el país, el pueblo de la Nación le reclama, Sr. Presidente, que no prospere con el veto a la Ley de Financiamiento. A nuestros representantes en el Congreso, muchos egresados de la Universidad Pública, que de confirmarse el veto anunciado por el Gobierno, sostengan en el recinto la Ley e introduzcan modificaciones al proyecto de presupuesto 2025 para otorgar a la Universidad y la ciencia las condiciones que garanticen su funcionamiento.

Agradecemos a la sociedad argentina su extraordinaria movilización cada vez que la historia llama a su puerta.

Somos herederos del pueblo de la Nación que supo en 1884 abrazar la ley 1420, de los jóvenes que en 1918 construyeron un sistema universitario democrático y libre que inspiró al mundo, de quienes entendieron en 1949 que la gratuidad era una herramienta que derrumbaba las fronteras que impedían el acceso a la educación superior, constituyendo un aporte determinante para la justicia social. Somos la Universidad de los cinco premios nobeles, la de jóvenes, investigadores y científicos destacados por los que nos reconocen en el mundo entero. La universidad pública que hace posible que miles, no importa su condición ni donde hayan nacido, puedan cumplir el sueño de ser profesionales. La institución que con su compromiso y relevancia social, dice presente cada vez que el país enfrenta circunstancias difíciles. Somos la ciencia puesta al servicio del desarrollo nacional.

La columna vertebral de la Nación es la educación pública que iguala y nos hace libres y la Universidad Pública es la herramienta por excelencia de movilidad social ascendente. Que no despojen al pueblo argentino de sus sueños de grandeza. Que no apaguen las vocaciones más nobles vinculadas al conocimiento y al trabajo con niñas, niños, jóvenes y adultos que transitan nuestras aulas y laboratorios. Los deseos, las aspiraciones y las luchas de generación tras generación consagradas en derechos, imponen una responsabilidad en el presente para que el futuro sea posible.

Sigamos defendiendo a la universidad pública argentina, SIEMPRE

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