El peronismo de Río Cuarto completó una semana de reuniones en Alberdi, Centro y Banda Norte. El intendente encabezó los tres encuentros y cerró cada jornada con discursos centrados en la defensa de la gestión, la unidad partidaria y el contraste con las políticas del Gobierno nacional.

El Partido Justicialista de Río Cuarto completó esta semana una ronda de reuniones en sus tres circuitos, con una señal política que tuvo a Guillermo De Rivas como principal protagonista. El intendente y presidente del partido en la ciudad participó de los encuentros del martes en Alberdi, el miércoles en el Centro y el jueves en Banda Norte, donde asumió el cierre de cada jornada con discursos de fuerte tono político.

La recorrida permitió mostrar una estructura partidaria en movimiento, con dirigentes y militantes de distintos sectores del peronismo local, pero también empezar a unificar el mensaje que el oficialismo pretende llevar al territorio de cara a la disputa provincial de 2027. La presencia de Juan Manuel Llamosas en el encuentro de Alberdi y del diputado nacional Carlos Gutiérrez en las reuniones de Alberdi y el Centro aportó volumen a una convocatoria que buscó exhibir unidad y coordinación.

Más que una instancia para discutir candidaturas, la semana funcionó como un primer paso para ordenar el despliegue político y territorial del PJ. La prioridad, por ahora, pasa por fortalecer los circuitos, activar a la militancia y consolidar una narrativa común para defender la gestión municipal y el proyecto provincial de Martín Llaryora.

De Alberdi a Banda Norte, con un mismo mensaje

La secuencia comenzó el martes en Alberdi, uno de los sectores de mayor tradición electoral para el peronismo local. Allí estuvieron De Rivas, Llamosas y Gutiérrez, en una reunión que también tuvo como referencia al circuito conducido por Leandro Carpintero.

El miércoles fue el turno del Centro, bajo la conducción de Ana Medina. La convocatoria tuvo una particularidad: se desarrolló en un territorio donde el oficialismo enfrenta un desafío electoral distinto, con la necesidad de ampliar su interlocución hacia comerciantes, empresarios y emprendedores. De Rivas y Gutiérrez participaron de la actividad.

La última parada fue el jueves en Banda Norte, donde el intendente volvió a tomar la palabra ante la militancia. El distrito tiene, además, una referencia territorial directa para De Rivas, que reside en ese sector de la ciudad.

En los tres encuentros, el jefe municipal quedó a cargo del cierre y buscó imprimirle un tono de campaña a las reuniones. La insistencia estuvo puesta en la unidad del peronismo, la defensa de la gestión y la necesidad de sostener una presencia activa en los barrios. La intención es que esa construcción no quede reducida a una sucesión de fotografías de dirigentes, sino que se traduzca en una estructura capaz de movilizarse y disputar políticamente cada sector de Río Cuarto.

El argumento para salir a disputar el 2027

El otro punto en común fue el contenido de los discursos. De Rivas buscó instalar una contraposición entre un oficialismo que, según su planteo, se hace cargo de las demandas sociales y una oposición que cuestiona desde afuera. Frases como “ellos dicen mucho, pero no hacen nada” y “nosotros nos hacemos cargo de lo que dejan afuera de Nación” sintetizaron el eje que atravesó las reuniones.

El señalamiento tiene destinatarios tanto en la escena provincial como en la local. En el primer plano, el contraste apunta a quienes aparecen como principales adversarios del proyecto de reelección de Llaryora: Gabriel Bornoroni, Rodrigo de Loredo y Luis Juez. En Río Cuarto, la referencia alcanza a Laura Soldano y a los sectores de La Libertad Avanza que mantienen una oposición activa a la administración municipal.

La estrategia discursiva busca vincular las críticas a los gobiernos provincial y municipal con las decisiones de la administración de Javier Milei. En ese marco, el peronismo pretende poner en discusión el impacto del retiro de políticas nacionales sobre la vida cotidiana de los vecinos y reivindicar el papel que asumen los gobiernos cordobeses para atender esas demandas.

La discusión por el régimen de Zona Fría, la reducción de prestaciones del programa Remediar y las dificultades que atraviesa el PAMI aparecen como ejemplos de esa línea argumental. El objetivo es correr a los adversarios del lugar de críticos externos y colocarlos frente a las consecuencias de las políticas nacionales que respaldan o con las que se identifican.

Por ahora, la ronda no abrió una discusión pública sobre los nombres que Río Cuarto podría aportar al armado electoral provincial. La prioridad está puesta en consolidar la organización y preparar una nueva instancia de trabajo territorial para diciembre, con reuniones orientadas a profundizar la coordinación de dirigentes y militantes en los barrios.

La semana dejó, en ese sentido, una primera postal del peronismo local en movimiento. Con De Rivas como voz central de los tres encuentros y con Llamosas y Gutiérrez acompañando parte de la recorrida, el PJ empezó a mostrar cómo pretende organizar su defensa de la gestión municipal y su respaldo al proyecto de Llaryora. La campaña todavía no tiene candidaturas en discusión, pero ya empieza a ordenar sus argumentos.

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