El Jardín María Elena Walsh y el municipio impulsaron un encuentro con familias para compartir herramientas sobre la crianza y la puesta de límites con amor.
La localidad de Charras llevó adelante una actividad destinada a familias en el marco de la Jornada de Escuelas, Familias y Comunidad, con el objetivo de brindar herramientas para abordar los límites en la crianza de niños y niñas.
La propuesta surgió a partir de una solicitud del Jardín de Infantes María Elena Walsh y contó con el acompañamiento de la Municipalidad de Charras, a través del Centro Integral Municipal (CIM).
El encuentro estuvo centrado en la importancia de establecer límites desde el afecto y el acompañamiento, una temática que forma parte de los desafíos cotidianos de las familias durante el crecimiento y la educación de los más pequeños.
Un espacio de intercambio con las familias
Durante la jornada se generó un espacio para compartir experiencias, reflexionar sobre las prácticas de crianza y acercar recursos que permitan a las familias afrontar distintas situaciones de la vida cotidiana.
La actividad también buscó fortalecer el vínculo entre las familias, la institución educativa y los equipos municipales, promoviendo el trabajo articulado en torno al desarrollo y bienestar de niños y niñas.
Desde el municipio señalaron que la participación en este tipo de iniciativas forma parte del acompañamiento a las instituciones educativas de la localidad y de la generación de espacios de escucha y aprendizaje colectivo.
El trabajo conjunto entre las instituciones
La propuesta puso el foco en la importancia de construir herramientas compartidas entre la escuela y las familias, reconociendo que el acompañamiento durante la infancia requiere compromiso y participación de distintos actores de la comunidad.
La jornada se desarrolló a partir de una demanda concreta del Jardín de Infantes María Elena Walsh, que encontró respuesta en el trabajo conjunto con el municipio a través del CIM.
De esta manera, Charras sumó una nueva actividad orientada a fortalecer los vínculos comunitarios y generar espacios de reflexión sobre la crianza y la educación durante los primeros años de vida.
